miércoles, 2 de diciembre de 2009

A LOS 30







Me doy cuenta de que soy "mayor" porque los niños, incluso los adolescentes, me hablan de usted en la parada del autobús, por la calle, en el ascensor... Y también porque tengo el mismo relieve pectoral que en mis fotos de bebé, o sea, cero (ahora por efecto de la gravedad y no de la inexistencia) y aún así no tengo la misma cara porque desde hace un tiempo -quién sabe cuánto, habría que tirar de hemeroteca- me ha salido papada (monopapada, eso sí) y me veo desfigurada en los espejos y similar a la madre postiza de Otto en "Los amantes bla bla bla" pero en foqui.

Como persona mayor que soy rememoro viejos cuentos y decoro mi pasado haciéndolo más soportable, más atractivo, más rico en adornos. No es que mienta, no, sólo es una pequeña reforma... el piso sigue teniendo 20m. habitables... pero está bonito! Así puede una convertirse en la amiga de La Loca de Mierda sin pensar en lo suyo!!

Amigos todos... ya no sé qué edad tengo ni qué edad aparento, ni por fuera ni por dentro.. por no saber no sé ni si soy o estoy vieja, ni si tengo el corazón pequeño como dijo mi médico o es que está en edad de crecer, ni si destruyo lo que beso o me mata lo que me trago.

El laberinto es así. Hay que pasarse muchos juegos del Profesor Layton para pillarle la gracia y que no se te haga pesado. De momento voy a GUARDAR partida y un día de estos me levanto y el hámster pierde peso y no existen los vampiros emocionales y todo es pura lógica y asequible y fácil.




Y yo que lo vea y lo disfrute y lo conserve, que diría alguna de mis abuelas.

1 comentario:

agasajadas las hadas dijo...

jajaja....es ciertoooooo llegar a los 30 es comooo....ya he pasado la veintena? no puede ser!!!!pero es verdad el dicho de "la edad se lleva por dentro" mi madre tiene 64 años y concentra más energía en su interior que el de toda una ciudad entera...a pesar de sus arrugas de expresión..y yo quiero ser como ella..