sábado, 7 de junio de 2014

La Tita Maica



A mí me han llamado muchas cosas en la vida, algunas desde el amor enorme que todo lo perdona y otras desde un punto impreciso que acaba siendo opuesto a lo inicial. Cuando empecé a ser profe, por ejemplo, me di cuenta de que la mayoría de mis estudiantes volvían a sus países pensando que habían conocido a una tal Mica. Ahora me da la impresión de que tiran más del "Señora" y me duele en el alma pero no se lo tengo mucho en cuenta porque no saben lo que se dicen, pobrecicos. De más peque, en el cole, pasé por una fase cabrona en la que mi sobrenombre era "Terminator" porque llevaba aparatos en los dientes y molaba mucho reírse de alguien en la edad del pavo que no era capaz de pronunciar dignamente (sin escupir ni babear) en castellano o catalán las frases más básicas. Hijosdepú... :-)


He oído de todo, en serio, y tengo dos conclusiones:

1. Los españoles somos creativos. Generalmente, disfrutamos y hacemos uso de la riqueza de nuestro lenguaje. Tenemos una inclinación curiosa al vocativo guasón, al apelativo cariñoso. Mis amigos, en los últimos años, me han llamado millones de cosas: Maiks, Chocho, Maicusquis, Petarda, Maiqui, Kuskus, Amparo, Kuskis, Ricines, Mika, Mai-Tchu, Hermana, Marida, Flor (roja que atardece en otoño en Korea), Pelocha, Flor (que baila dulcemente en China), Teniente, Antonia, Rizos... y podría seguir tecleando las variaciones de "mi nombre" que recuerdo ad aeternum. Interesante que todos esos apodos corresponden cada uno a una persona en origen pero han ido pasando de boca en boca hasta formar un grupo de amigos de verdad con derecho a llamarme lo que quieran.

2. "Tita" es la voz que más feliz me hace. No hace tanto aún andabas tirando de ojos, rabietas, carcajadas y postureos  varios para llamar mi atención. El "Tita" inicial ha evolucionado mágicamente hasta algo bastante próximo al "Tita Maica" cuando te refieres a mí y yo no estoy presente pero -ah, amigo- recoges la primera palabra y la pones en mayúsculas cuando andamos cerca...¡TITA! Estirando más o menos la mano, la i o la a... según el rollo del momento, añadiendo drama a tu tono o pucheritos o sonrisas ladinas...


En unos minutos celebraremos tu 2º cumpleaños, Niño- Búho. ¡Qué gore! ¡Dos añazos yaaaa! Te estoy hablando/babeando ahora como si lo fueras a leer mañana mismo (y te hablaran Los Payasos de la Tele de épocas anteriores a mi infancia) y no con los huevos ya negros... Joé, qué difícil es esto de escribir haciendo viajes temporales, ¡copón! Puto jet lag, Cachalote.


Pequeño, no importa qué ha pasado, cuántas cosas malas hayas hecho, lo fatal que has respondido, cuántas toneladas pesa tu miedo, lo terrible que soñaste, lo maleducado que fuiste, lo mucho que tú crees que has podido defraudarme... Estoy hablando ahora, cara a cara, con el tipo que se llama Ian y se afeita día sí día no, poniendo carotas en el espejo. Le estoy diciendo a ese hombre imaginario que no imagino ninguna situación, ningún escenario, nada, NADA, que no esté ya  más que asumido, más que perdonado.


Enano, lo único que tienes que sacar de todas estas letras juntas es que te quiero.

Tita 24/7.
Ya sabes.
Lo que viene siendo para siempre.


Será así. Apostamos.





2 comentarios:

Montse Esteban dijo...

¡Palabra mágica Tita! ,*
¡Felicidades!

mil dijo...

¡Gracias! Besitos para los tres, guapos!