lunes, 24 de octubre de 2016

LA BÚSQUEDA DEL TESORO



Con esta cutrada, amigos, a Ian se le pasó media mañana de sábado lluvioso en un plis plas -con lo que cuesta levantarse un festivo- y aún le dura el subidón hoy lunes.

Se fue su padre a sacar a la Xena y volvió con el mapa del tesoro y una carta. No hacía falta vestir de etiqueta. En realidad no hacía falta nada más que ganas de jugar. Mira qué fácil. Y ahí nos lanzamos todos, los cinco, a lo que fuera. Saltamos a la pata coja, contamos hasta 20, rebuscamos en los cajones, imitamos animales, desafinamos con la mejor intención, garabateamos, nos sacamos fotos y, al final, vimos lo de cada día con otros ojos.

El tesoro -porque había un tesoro que buscar, como en toda aventura que se precie- se encontró y se disfrutó mucho. Las piruletas de menta, un poco menos. Lo que más, para el Ian, fue el mapa en sí mismo. Lo que más, para la Zoe, fue el fantasma que hacía ruidos que no daban miedo y que entendió como un micrófono al que cantarle sus baladas.


Y ahora vienen las preguntas, Zoan adultos: ¿cuánto hace que no buscáis un tesoro así? ¿Qué es un tesoro para vosotros? ¿Tenéis mapa? ¿Qué tal andáis de compañía?

Como adulta que soy y como adulta que trabaja con otros adultos veo -a menudo, por desgracia- cómo algunas personas crecen y se olvidan de los tesoros hasta el punto de menospreciarlos. Los reconoceréis porque son esos que se quedan callados o sentencian a la mínima señalando con el dedo al resto. En general, coinciden en tener mirada de "peix bullit" (pescado hervido) y en su nula capacidad a la hora de expresar emociones naturalmente. Sí, suelen ser los mismos que murmuran "Tesoro ni tesoro, maldita necia.. Con el día que llevo..." Correcto, esos que leen blasfemando "¿Qué mierdas se ha tomado esta pámfila? ¿Estaban de oferta los libros de autoayuda?" El insulto es fácil y gratuito. Vayamos más allá... ¿y lo bien que me quedan los puteos de P3?

Ahora de verdad. Estamos cansados/reventados/extenuados/cabreados. Lo vemos chungo/jodido/negro/imposible. ¿Me lo cuentas o me lo dices? ¿Y? ¿Nos conformamos con eso? ¿En serio?  Ni de coña. Si todos hemos hecho las cosas bien hasta el día de hoy, vosotros -lectores, Zoan- andaréis buscando o creando algún tesoro. De eso va todo, ¿no?

¡Viva la búsqueda! Ojalá la sigáis disfrutando, niños de hoy. ¡Ojos de búho bien abiertos!

Hablo por mí cuando digo que todo nos lleva a casa.



miércoles, 7 de septiembre de 2016

Fantilador (de "Escrito en papelotes")


Cuatro días hace de esta foto. En serio. CUATRO. PUTOS. DÍAS. Top 3 de lo mejor de esta estación que está por acabar (en orden aleatorio):

- Playa a primera hora de la mañana infiltrada entre personas de la tercera edad madrugadoras que fardan de experiencia vital. Sé que les da por el culo un poco (bastante tirando a mucho o a mogollón) tenerme cerca porque les rompo sus trincheras en primera fila de mar. No voy a tomar en cuenta que me llamen SEÑORA (a mí, que casi me doblan en edad y les saludo y les sonrío siempre amablemente a pesar de la hora) porque es lo que les gustaría - cabrearme- Y NO. Dientes, dientes, que es lo que les jode.  Me miro al espejo y veo cómo se difuminan las marcas del bikini. Puta bida, tete. 

- La Zoe aprendiendo a andar y el Ian a levantar las cejas. Tan frustrante para ellos como hilarante para mí. Sus preguntas, sus excursiones, sus carcajadas, sus travesuras, sus mimos, sus ojazos gigantes siempre atentos. LA. PUTA. VIDA. Ya, vale, que no es novedad, que desde que soy Tita blablablablbalbalblalaslblañalksdflakshkjkdd. Que os peten.

- Cafeles y terraceos con mi marido y mi mujer. Reventados, contracturados, de baja, sin comer, medio pallá, melapelistas, milenaristas (de los de Arrabal), pollitos, feministas, encabronados, amamonados, de turisteo, moñosos... Sabiendo como sabemos que nos adoramos a muerte, hasta el bochorno es un poco más llevable estemos en el estado que toque.



Cambio de aires y todavía más calor. De tramontana a galerna en un visto y no visto. Vuelvo a las clases. Claro. ¿Adónde si no? Allí reaprendo a estar tó loker (o lórker, que es más poético), y me entero de que a Laura la tienen fritanga a base de preguntas que ni el GPS, que al Juli le picó una medusa en Madrid y a no sé quién una vez le atacó un coche. Como colofón al drama y al lokerismo que nos posee, un estudiante dice que quiere comprarse un fantilador y consigue que tres personas (en teoría totalmente cabales, en la práctica un poco menos) le den vueltas al palabro y acaben discutiendo sobre la conveniencia o no de adaptarlo a nuestro corpus lingüístico individual.

Los cotorreos, las reuniones, los mails, las llamadas, las quedadas, las sobradas, las ausencias, los mensajes, etc. nos llevan al tuit final.



Estaba mirando el armario (vale, la butaca de mi dormitorio) y me han dado unas ganas tremendas de sacar los abrigos y las mantas y taparme hasta la nariz. El deseo ha durado lo que he tardado en apagar el aire acondicionado y abrir la ventana. ¿Será esto el infierno? ¿Será el calentamiento global? ¿Será que de un verano a otro se nos olvida sudar sin blasfemar?

Campana y se acabó.

("Escrito en papelotes")

domingo, 7 de agosto de 2016

LA VIDA SIMPLE IV


Hoy es Zoan y aquí hemos venido a pasarlo bien.

Se abre la puerta y llegan a darme besos primero la Xena -con la ventaja que da tener cuatro patas y saber usarlas- y luego la Zoe carcajeándose y tambaleándose. Click.

Beso a mi hermana.
- ¿Y el Ian?
- Uy, pues no sé... -me guiña un ojo y saca la lengua.
- ¿No está? ¿Se ha ido? Vaya... Pues es una pena porque le había traído un par de regalitos...Nada, unas cosas muy pequeñitas... Bueno, jugamos tú y yo y se lo enseñamos cuando venga, ¿te parece bien?

Y aparece el Ian por el pasillo y ya no se acuerda de que estaba escondido pero sí de los regalitos y de que le he prometido quedarme a dormir y jugar a un montón de cosas. Salta a besarme y abrazarme.

- Ya te echaba de menos - me suelta, como si supiera qué está diciendo. La intención, aquí, cuenta. Click.
- ¡Anda ya! ¡Pero si me viste hace dos días!
- Ya, Tita, pero yo quiero que estés aquí todos los días y tú me dijiste que ahora no trabajas...

El día que aprenda lo que puede hacer sólo con palabras, voy lista.

Ian me preguntaba el otro día si él tendría primos y yo le contesté que, por mi parte, directamente, era muy poco probable. Íbamos los dos de camino al Mercadona a comprar los ingredientes que nos faltaban para hacer nuestro primer pastel cuando me regaló -así, a lo loco- a sus futuros hijos y a su hermana Zoe. Yo empecé hablándole de Iró y acabé explicándole cómo se extinguieron los dinosaurios.

- Otro día voy a ir a tu casa y tú vas a cuidar a la Zoe y se quedará en tu casa y así no estarás solita...
- ¡Uy!¡No! Yo os cuido a todos un rato pero a mí me gusta estar sola...
-¿¿¿Sí, Tita???
- Sí, sí. A mí me gusta muchísimo estar con vosotros pero también me encanta leer y ver películas y series y para eso no necesito a nadie, ¿sabes?
- A mí también me gusta ver pelis...
- ¿En serio?
- Tita, ¿hacemos un cine esta noche?
- ¡Claro! ¿Qué quieres ver?
- El año pasado vi el Arlo y ahora tengo súper pesadillas del Arlo...
- Ufff... pues entonces el Arlo no, yo no quiero dormir mal...
- Y otro año vi La Bella y la Bestia... ¡y me gustó mucho!


Vemos a los yayos, jugamos con el camión de bomberos, echamos carreras, cocinamos macarrones... Está intentando averiguar por qué yo no hago siesta como él. Le explico que no puedo, que me encantaría pero que soy incapaz y veo cómo me escudriña, asegurándose de que no le engaño, y me da un beso muy sentido antes de enfilar hacia su cama.
- Tita, ¿cuando yo me despierte tú estarás?
- Sí... ¿Ves esa bolsa? Pues ahí tengo el bikini y cuando tú te despiertes, nos iremos a la playa, ¿te apetece?
- ¿Te vas a quedar a dormir hoy conmigo? Porque me lo prometiste...
- Pues claro... Las promesas, se cumplen.
Y él se ríe encantado porque sabe que no le miento. Click.

Se nos pasa la tarde en ponernos los bañadores, saltar olas, ir a ver barcos y tablas de windsurf, construir castillos y decorarlos con albondiguillas de arena y conchas, mirar (yo) mal muy fuerte a un niño que será asesino en serie en unos años y súper mal (yo, again) a su madre que tiene la misma capacidad de reacción que un caracol, jugar con la Iria y ponernos de arena hasta las cejas. Mi sobrino Ian tiene una memoria imprecisa respecto al tiempo (dice año y en realidad es lunes, mes..) pero muy ajustada en otros aspectos. Todavía -por suerte- no entiende la malicia pero se parte de risa tras asegurarse de que no es grave cuando me ve cojear y me escucha blasfemar por lo bajini después de pisar un puto rastrillo en la playa.

Ya en casa, pasamos por la ducha los cinco y acabamos todos en el sofá viendo "El rey  León". Los Zoan no se saben las canciones pero, de alguna manera, sí que entienden que esta película es nuestra favorita y, aunque se caen de sueño los dos, aguantan y hasta se unen a nuestros vibratos y carcajadas. La voluntad es lo que cuenta. Click.


Cantamos a dúo esto, esto, esto y esto. Nos reímos a coro con esto.
-  ¿Te está gustando la película? - le pregunto al moco que sabe hablar.
- Sí -contesta pensativo- y mañana les voy a decir a mis amigos del parque que la Tita se ha quedado a dormir.
Click.

Sueña algo pero no es la súper pesadilla del Arlo así que seguimos durmiendo, yo en la cama de abajo, hasta casi las nueve.

- ¿Has dormido bien, Ian?
- Sí, Tita, muy muy bien.
- ¿Sí? Yo pensaba que tenías pesadillas porque hablabas mucho y respirabas fuerte...
- No... Yo no... Igual tú has tenido pesadillas y soñabas eso - me suelta sonriendo. Click.


Odio el calor pero lo acepto cuando viene del abrazo de los Zoan. No es que cambie de opinión, es que valoro y aprecio sus muestras de cariño. Cuando alguien te quiere bien y mucho -pese al vertiguillo- hay que responder desde la conciencia de que "No quiero sudar" no es una excusa ni medio válida -tan cutre que ni se puede usar el tamaño normal de fuente- y de que, si la sueltas o te pones en un plan estúpido parecido, vas a tenerlo jodido para compensar tanto. Y ahí la llevas. niñ@.

La Zoe aporrea la puerta del baño mientras me adecento y se lanza mimosa a mis brazos en cuanto la abro. Desayunamos los cuatro tranquilamente en el sofá, bien cerquita unos de otros, bien de risas.. bien de Hakuna Matata.







viernes, 5 de agosto de 2016

Susto o muerte



- Te quiero tanto que te dejaría mojar en mi yema del huevo.

Ese es un ejemplo perfecto de querer a un nivel muy alto. Cada cual tiene su baremo y una, que es tremendista y se pone siempre en el extremo, ha llegado a la conclusión de que hay tres personas -tres y sólo tres- por las que en un "Susto o muerte" elegiría sin dudar lo segundo.

Luego hay cinco con las que me lo pensaría un momento.

Con otro poquitos habría que discutir individualmente la cuestión pero podría llegar a algún tipo de trato menos extremo. Una cosa como:
- Te cambio muerte por dolor de ovarios un año.
- ¿UN AÑO? Lo dejamos en un mes y aquí no pasa nada.
- Vale, firmo.

Con el resto -la base de la pirámide- habría como mucho un intercambio de impresiones porque el trato es recíproco y respetuoso pero no amoroso.

La cosa es que hay gente a la que uno quiere muchísimo muchísimo pero que no entrarían en la primera opción. Los quieres -repito- pero no por encima de ti. Y no hay que pedir perdón. Es-A-Sí.

Iba a hablar de los cinco pero he pensado en Rusia y me ha dado vergüenza desnudarme más.


Gastar cuidao, niños y niñas.







sábado, 30 de julio de 2016

NO ver



Hay expertos en el tema. Hay gente que camina tapándose los ojos, ajena a lo que se mueve alrededor. Da lo mismo y lo mismo da lo que hagas, no existes del todo. No es que no digan "gracias", es que ni se les pasa por la cabeza que deberían estar agradecidos porque ni lo ven. Es un colectivo acostumbrado a que las cosas sean como ellos esperan (a su manera, buenas o malas, es lo de menos) y que no contemplan más allá de eso. Es como aquél personaje que se ponía triste los miércoles porque (había decidido que) el jueves era su día de mala suerte. Y lo era, claro. Tenía que serlo, ¿no? O aquel otro que afirmó rotundamente no estar enamorado porque pesaba lo mismo. O aquella otra que tecleaba "PASO" como respuesta básica a cada una de las proposiciones que le llegaban de otro minion.

Me parece que se pierden mucho. Creo que son tan extremadamente egoístas que, al final, se quedan solos con sus teorías de mierda. Resulta lógico pensar que sus outsiders, en algún momento, deciden que ya está bien con la broma, reivindican su existencia, exponen sus demandas, exigen cambios o, simplemente, se esfuman, Estoy casi segura de que los expertos en no ver, tarde o temprano, notan las ausencias y supongo que sentirán un poco de arrepentimiento. O no. Igual cae en jueves, o no han dormido la siesta, o tienen problemas con su curro o lo que sea y ya todo tiene explicación.

Como outsider reivindico mis buenas intenciones y me reafirmo en mis pausas y en mis finales. A veces, cuando me torean, me entran ganas de dar un golpe en la mesa y ponerme muy intensa y muy muy perra. Luego pienso que, cabreándome, pierdo yo más que ellos y se me pasa. Doy el golpe en mi mesa y tacho algunos nombres si no me queda otra opción.

Desde hace cuatro años todo lo que escribo debe pasar el filtro ZOAN y esto, de momento, no tiene el ok.

1. ¿Qué es ser outsider? En este contexto, outsider es una persona que tiene vida propia y, aún así, intenta dulcificar las realidades de otros, se acopla a las necesidades de otros o las cubre, busca soluciones para problemas de otros y lo hace con facilidad, sin grandes dramas, sin perseguir la gratitud ajena, sólo porque es y lo siente así y porque, en ese presente, es lo que quiere hacer.

2. ¿Qué es no ver? Un poco como cuando llevas treinta minutos lanzando ropa a la esquina y nada te gusta y todo es una puta mierda y acabas poniéndote los tejanos y la camiseta más tirada que tienes porque sí, es como estás más cómodo. Eso es no ver. Sólo cuando alguien hace trapos de tu camiseta te das cuenta de lo que molaba, de lo que decía de ti... y la putada es que para entonces ya no te la puedes poner y echas de menos hasta sus agujeros y ya no huele a ti y ahora sí que va a ser un infierno vestirse y por eso te arrepientes de no haberla cuidado más, lavado menos, etc. Ignoran el proceso, lo flipan con el resultado.

3. ¿Quién no ve? Todos en algún momento hemos estado ciegos. A unos les dura más y a otros menos. ¿Se nace o se hace? Pues hay de todo pero creo que con el primer tipo no hay sorpresas y va todo más rápido. En el segundo caso, ese rollo estoy en una fase ombligocentrista chunga sólo puede acabar con un y yo estoy hasta el higo y más allá.

4. ¿Qué podemos hacer con los que no ven? En realidad, poco. Os recomendaría hablarlo con los que no os ven, honestamente, sin guardaros cartas bajo la manga. Si eso no funciona, sería interesante tomar perspectiva antes de dar el último paso que nadie quiere dar pero que, si habéis llegado a este punto, es necesario: Se acabó. Hasta aquí.

Al principio cuesta porque piensas que tú podrías haber hecho Y o Z para mejorar su situación pero luego ves que no depende de ti ni de lo mucho que hagas y acabas por aceptar que tener vacaciones de responsabilidad autoimpuesta te va a sentar muy muy bien hasta que veas a otra persona...


¡Ah!¡Qué revelación! Hay personas que nos ven y personas que no ven.  Muy muy fan de los recíprocos.

Y hasta aquí el tostón. La medalla, me la quedo.






viernes, 15 de julio de 2016

El poeta Halley




                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              El poeta Halley ameriza.

miércoles, 13 de julio de 2016

C/ DELS PETONS



"Amor antes de nada
real ante todo"

Y bueno, y generoso, y sano.

O sólo palíndromo cutrón y cobarde sin besos.

lunes, 11 de julio de 2016

CONFABULACIÓN





(Actualizado el 15/07/2016)
La RAE lo define reguleramente, ¿no? Me interesan las acepciones y el mejor ejemplo que se me ocurre para explicar la situación es el 23F en España. Generaciones enteras explicando convencidas que recuerdan haber seguido el golpe de estado en la tele mientras cenaban y celebrarlo luego con champán. De todos esos testimonios, un 95% es falso. No es que quieran mentirnos, es que se crearon/creyeron un recuerdo a medida y lo fueron decorando hasta que montaron un puzzle nacional pretérito y futurible presuntamente irrefutable. Es un caso conocido y fácil de analizar porque ni las horas cuadran, ni todo el mundo tenía tele por aquel entonces, ni mucho menos champán en la despensa por más que insistan en lo contrario.

El martes entraron a robar en casa. Se llevaron lo poco que se podían llevar, cuatro cosas. No, no estábamos ninguno dentro cuando pasó. Estamos todos bien. He explicado tantas veces la misma historia que dudo de mi veracidad. Si me preguntas si el carrito de la compra estaba a mi derecha o a mi izquierda cuando entré, diré que a la derecha porque lo he visto en las fotos pero, no sé, igual yo misma lo moví antes para hacerme paso entre el caos. La putada es que mi casa, de repente, se ha transformado en una especie de trampa golosa para los ladrones y mis labios producen en serie más josdeputa de los que me gustaría. En serio. Hasta yo me doy cuenta de que blasfemar no me libra de otro robo, ni alivia el miedo ni la desconfianza ni, desgraciadamente, voy a dormir del tirón a partir de ahora, asumido todo lo asumible.



Mirna da señales de vida -desde su ombligo y el desconocimiento- y me lanza recuerdos que pretenden ser casi una postal bucólica. Yo me veo un poco bastante M. y me acuerdo de otras cosas y otros tiempos, lo puto más opuesto a bonitos, ni siquiera justos, muy poco humanos. Esta tarde -III d.d.r. (tres días después del robo)- ordeno papeles, lleno bolsas de ropa que ya no me vale, pongo una lavadora tras otra, empantano la agenda de tachones y aplazamientos, encuentro un hueco para el café con Ricardo, vuelvo a casa, echo las dos llaves, hablo con mis mocos, me quito la ropa de calle y ya. No necesito nada más. 

Si alguien quiere venir a robarme (cosas, tiempo, ganas... ), que así sea. Preparada. A ver quién se lleva la sorpresa esta vez... Meh. No soy rencorosa porque no puedo, no porque no tenga motivos. Sí soy optimista por naturaleza y me quedo con lo mejor de cada momento... Valoro el guiño aunque no tengo grandes planes para él porque me suena a muy tarde, a broma y me hubiera esperado algo más así.




Este fue, casi con total seguridad, el antepenúltimo CD que me compré. Con decir que he llegado a almacenar tres o cuatro carátulas del mismo, ya nos entendemos. Lo disfruté mucho en su momento y ahora suelo escucharlo cuando necesito sacar energía chunga y no quiero reventar cabezas, corazones u otros órganos vitales igual de importantes o, también, cuando me pongo marrón y me urge una gota que colme el vaso para hacerme líquida y petar de verdad, por fin. Empezaba así:


Estoy.  Intentando.  Encontrar.  Las.  Palabras.

(Cuántas veces pensé que Tiovivo encerraba la clave de todo y cómo fue aquello de quedarme a solas coreando el estribillo mientras me llovían los tomates y los desencantos)

SER ADORABLE (S.A.)



Resulta que puedo Ser Adorable (S.A.) en contra de mi voluntad. Parece ser que tengo la capacidad de que la gente común confíe en mí rápidamente y/o empatice conmigo y/o se me confiese y/o tenga ganas de darme abrazos y/o hasta piense en mí sonriendo cuando ni estoy.


Todo lo anterior sería, a grandes rasgos, lo positivo de S.A. Estoy descubriendo el otro lado y es que, por lo visto, lo soy taaanto que hay quien me miente a la puta cara pero lo hace por mi bien (por aquello de que alguien tan adorable como yo no debería escuchar según qué cosas ni decidir sobre ellas), quien me roba sabiendo que no tengo nada, quien se aprovecha de mi bondad (o lo pretende), quien me cuenta sus mierdas sólo porque sabe que no voy a hacer leña del árbol caído, quien -incluso- intenta modificar mis recuerdos y mostrar una versión mía que vendría a ser un S.A. Premium Plus +++ que ni yo reconozco aún pensándome con generosidad.


En menos de una semana me han entrado a robar en casa, se me han colado en el súper, me han tangado con el curro, me han vendido mejillones putrefactos y me han intentado atracar la patata que tengo por corazón a cara descubierta. Estamos a lunes y se me está haciendo complicado seguir con mi idea de mantener un low profile. La cosa está en que S.A. (Ser Adorable) está muy muy cerca del S.T,P.T (Ser Tomad@ Por Tont@) y que este no es el caso. El paisaje cambia tan rápido como yo paso de hacerme el bichobola a convertirme, de verdad, en la Bestia Herself (B.H. a partir de ahora). El tema es que ya estoy hasta el moño de que mi supuesta adorabilidad me vaya en contra.






Tempus fugit, yep, ¿y?


Está B.H. reclamando que la liberen, pidiendo cancha... Tiene toda la pinta de que S.A. va a chupar banquillo el resto de temporada como mínimo, ya os lo digo.



[La selección musical es la que es y no tengo ni hojas de reclamaciones ni cara B ni ganas de cambiar un puto enlace aunque ha sido el mono en la cabeza de Homer el culpable de todo]


jueves, 9 de junio de 2016

ZOE 2



Pocos días después de tu primer cumpleaños te quitaste las gafas de bebé y empezaste a mirarnos de tú a tú a todos. De repente (por lo menos para nosotros y nuestra concepción del tiempo), ya no todos los brazos eran adecuados para acogerte, ni cualquier cara te resultaba simpática, ni los piropos en general eran bienvenidos. En cuestión de pocos días desarrollaste una mirada adulta e implacable que dejaba fuera de juego a una gran parte de tus seres queridos.

Me lo contaron tus padres y tus abuelos, entre el descoloque y la frustración. "Ha echado un genio... No hay quien la toque. Sólo su Yaya, y si le apetece".

Avisada como estaba, en este 4º cumple de tu hermano, te saludé lo justo y tu Yaya se ocupó de ti mientras yo preparaba el regalo de tu Yayo. Fuiste tú la que gateaste hasta mi silla para que te cogiera y te hiciera carantoñas. Fuiste tú, también, la primera en reclamar besos y atenciones. Fuiste tú, Zoe, la que se partía de risa y pedía con gestos y balbuceos más cosquillas, besitos para tus muñecos, abrazos, saltos en el aire...  Acabamos las dos tiradas en el sofá tocándonos el pelo, acariciándonos los mofletes, riéndonos y hablando en un idioma sólo nuestro.

Con menos de un año y tres meses se te adivinan algunas formas y no todas me gustan ni en todo te aplaudo. La educación es fundamental, Zoe. Aunque alguien te guste más o menos, no debes perder las formas. Enfadarse porque sí, sin darle ni siquiera una pista al otro, es más una putada para todos que una reivindicación real tuya. Mira lo que tienes en frente, piensa qué te cabrea, verbalízalo, ajusta tu discurso, dale otra vuelta si hace falta, da dos pasitos hacia atrás para coger perspectiva, discúlpate si lo consideras necesario, si has hecho daño a alguien.... Y luego ya puedes seguir tu camino acompañada o no -que viene a ser lo de menos- pero bien, sin rencores ni malos rollos.

El 7 de junio de 2016 a eso de las 16h. me diste mi primer beso. Feliz de que lo hicieras, contenta por las risas compartidas y por la complicidad. Un pelín triste porque no lo hiciste también, por ejemplo, con tu Yayo, que no entiende por qué ahora ya no quieres que te lleve en brazos y, aunque no lo diga, se siente un poco regular si te tiene cerca y no te puede coger sin riesgo de drama inminente.

Pienso que todo se reduce a saber mirar, no importa la edad. Pestañea, focaliza, déjate la pupila en la observación porque, desde ahí, se puede empezar a caminar bien hacia donde haga falta.  Lo de siempre, moquito.. que el camino es de uno gracias a y pese a lo que sea, pero tuyo.