DE BAJADA. FELIZ. SÍSIFO PRINGAO.
viernes, 20 de febrero de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
ZOE 1
Hace meses que lo voy dejando para otro día porque ando liada, porque era muy pronto, porque la tecla a veces se me resiste, porque llego cansada, porque tu madre me habla de semanas y no de meses, porque bla bla bla.... Perdóname, sobri.
Hoy he ido al médico con tu madre y contigo. Se supone que te he visto la cara en la ecografía pero, no te voy a mentir, no he visto un mierdo. 20 minutazos la tipa con la cosa ésa de ver por dentro diciendo "Esto es la cara y esto son los pies"... que igual iba muy rápido con el cachirulo pero yo no he sido capaz de diferenciar una cosa de la otra. "Si no ves nada, es la última vez que vienes", me ha dicho tu madre -majísima- como si dependiera de mí el ver o no en escala de grises, vamos, como si yo pudiera decidirlo.
Aquí la primera lección, Zoe: tu madre es maja, incluso cuando se pone borde. El genio, por suerte, es Valadés, o sea, que se pone brava, suelta culebras por la boca y tal pero luego te da unos abrazos y unos mimos que ya quisieran los médicos poder recetarlos.. y todo va en función de lo mucho que te quiera. Resumiendo, ¿que me meta caña es porque me quiere un montón? Pues sí. Sí, Zoe, sí. Cada uno es como es y es bonito llegar a entender a las personas que tienes cerca. Otra cosa es respetarlas, eso hay que ganárselo o no y muchas veces es complicado. Otro día -prometido- nos metemos con la diferencia entre el entendimiento y el respeto.
Total, que estás por llegar y quedan unas cuantas semanas (¡??!) para achucharte a lo loco. Creo que estamos todos más preocupados por cómo el Ian te va a aceptar que por tu nacimiento en sí y es, simplemente, porque con tu hermano aprendimos a coger a un bebé en brazos, a cambiarle el pañal, a arrullarlo, a no llamar al 112 si no eructa, etc. Para tu llegada ya estamos dispuestos y preparados... Me da que es común en la familia este "comecome" por cómo llevará el Ian tu salida de la placenta y, te prometo, es sólo porque es lo nuevo para nosotros.
Ya lo irás viendo pero esta familia nuestra, Zoe, es muy peliculera así que andamos medio discutiendo quién se quedará con el Ian y quién con vosotras cuando decidas aparecer. Parece ser que yo seré de las últimas en olerte porque andaré con tu hermano zascandileando por ahí mientras tú sales, echas un primer vistazo, te vas acoplando y tal.
Aquí viene la segunda lección del día, Zoe: Al Ian y a ti os queremos mucho, ya lo comprobarás. Yo te estaré esperando medio histérica pero simularé que no pasa nada por tu hermano - el Ian- y por mi hermana -la Jésica- que es tu madre. Y de eso va esta segunda "clase": a los hermanos se les quiere por encima de casi todo. Igual no al principio, no sé, supongo que cada familia es diferente. Date un tiempo -pueden ser días, meses, años, lustros o décadas- para ver a quién tienes a tu lado, quién es la persona que duerme/dormía en la habitación a tu derecha, de qué palo va/iba... Yo me llevo casi 6 años con tu madre y pasaron muuuchos (casi la mitad de mi vida actual) hasta que me di cuenta de que la quería hiciese lo que hiciese, por encima de nuestras diferencias... y de que nos parecíamos más de lo que a simple vista era evidente.
Estaba tecleando esto y tu madre y yo hemos whatsappeado. Copio:
M: Estaba escribiendo una cosa para la Zoe y necesito info. ¿Tú te acuerdas de mí cuando eras pequeñaja?
J: ¿Cuánto de pequeñaja?
M: Lo más pequeñaja que recuerdes y lo de luego.
J: No me acuerdo de ti porque sudabas de mi cara. Sólo recuerdo pedir juegos de una sola persona porque nadie jugaba conmigo.
M: Jajajajaj! En serio??? :-) Me parto!!! Y cuándo cambió eso?
J: Cuando dejé de jugar. Sí, en serio, yo me acuerdo con pena, cabrona!
Los hermanos, Zoe, son la vida. He quedado con tu madre en que hablaremos de esto largo y tendido el domingo así que habrá otro post sobre el tema porque, flípalo, tu yaya Joaquina está aprendiendo ahora mismo a usar el Whatsapp y porque no se puede teclear descojonada de la risa y es exactamente lo que está pasando right now. A tu madre yo la quiero más que a mí misma, te lo digo. Si el Ian y tú os queréis la mitad de la mitad de lo que nosotras nos queremos... será mucho, pero queremos más, lo queremos todo. De ahí los nervios.
Aunque tú no te acuerdes, ya has tenido Reyes y has participado de las últimas reuniones familiares. Te hemos achuchado en la barriga en la que vives, te hemos hablado, te hemos cantado, te hemos susurrado, nos hemos reído contigo, te hemos dibujado... Ya sólo falta que llegues y le des el ok a todo. Bienvenida, Zoe, a este ratito juntas, a este espacio al que se la pela el tiempo. Nos miramos a los ojos en unas semanas. Te quiero.
La Tita.
IAN y las primeras veces
Hoy has estrenado la playa, Ian.
¿No te lo crees? ... Hay fotos que lo demuestran, cachalote... A ver, ¿ya?
Supongo que has visto fotos y tal.. A mí me ha llegado una tuya cubierto de arena en la que sólo se te ve una camiseta azul y unos ojazos gigantes de persona que no se fía del todo del medio en el que se encuentra. Sigue así, nene, que vas bien.
Qué putada la memoria, ¿no? El tema de las primeras veces es recurrente pero llega un vermú y salta la liebre. No hablo de sexo, que también, si no de las primeras veces de todo que recuerdes....
¿No se te ocurre ninguna? ¿Cómo va a ser eso con la de primeras leches que hay en la vida?
- primer examen suspendido.
- primer amigo que pierdes.
- primeras canciones que tarareas en soledad.
- primera asignatura en la que sacas un 10 redondo y calentito.
- primer momento de bochorno del que eres plenamente consciente.
- primer día de verano que recuerdas.
- primera comida de la que tienes constancia en las papilas gustativas.
- primer recuerdo sin más.
- primer libro que te apasionó.
- ....
Si yo he tecleado todo esto en un minuto...
Espacio. Espacio.
Espacio.
Dale, Ian, más abajo.
Estoy intentando postergar este momento de medio vergüencita... Es que no tengo recuerdos de las primeras veces que te he dicho... Soy lo peor como tita y como persona. Aquí, tangándole a un niño, a mis años, como si nada... Qué fuerte lo mío, Ian.
Va, ya en serio. Las primeras veces, nene, son lo que son y como son. Sin más y sin menos. No te esperes ahora aplausos porque recuerdas X, que no, que no le importa a nadie más que a ti.... Y que, aún así, lo mismo la primera vez que tú recuerdas no es la primera primera de verdad y tenemos que poner a un notario de por medio que lo confirme.
Pensarás que qué perra le ha dado a tu tita hoy con las primeras veces y tal... que vaya chuminada el ponerse a hacer memoria, que maldita la gracia el volver a recordar más de una cagada inexperta y bla bla bla... Y tienes toda la razón del mundo, prenda, pero sigue siendo interesante el tema, mal que te pese.
Menos blasfemar de tu tita Maica y más ejercicio neuronal, que estás muy perro. He leído mogollón este finde y me he dado cuenta de que mi memoria es, por decirlo de alguna manera suave, un mojón sin capacidad para grandes gestas.
Me acuerdo de la primera vez que te acuné en brazos, de la primera vez que te cambié, que te bañé... La memoria es selectiva. Ya lo ves. Igual no está todo en tener una imagen recordada... lo mismo va de otra cosa... no? Así sí que me salen las cuentas un pelín más...
Alé, anda por lo segao.
IAN y hasta la Luna
Tú eres muy pequeño todavía para entenderlo pero dices cosas de mayor.
Por ejemplo, tu madre te pregunta:
- ¿Tú quieres a la Tita?
- Sip.
-¿La quieres mucho?
- ¡Hasta la Luna!
Y te veo -literalmente, gracias a Skype- extendiendo los brazos y mirando muchos más allá del techo de tu casa, pletórico, convencido. Después veo un vídeo tuyo donde te besas los deditos y dices, vacilándome, "Pá tu cara, Tita!!" igual de feliz que en el anterior.
Nosotros somos familia. Nosotros nos queremos. Nos queremos, además, mucho. Una cosa no lleva a la otra. Por suerte, para ti y para mí, en nuestro caso coincide mágicamente todo.
miércoles, 21 de enero de 2015
ADIOSes
De la primera clase que yo di -por llamar de alguna manera a aquella comedia patética y muy poco profesional- hace ya 12 años. Se dice pronto... años, AÑOS, AÑOS, AÑOS!!! Ni dos segundos he tardado en decirlo y teclearlo... y eso que estoy cansada y espesilla.
He pasado por varias escuelas, he conocido a varios jefes y a algunos jefecillos, he trabajado codo con codo junto a grandísimos profesionales y -paralelamente- junto a personajes "incluidos" en la raíz del adverbio anterior, he dado clase a personas diversas (países, edades, intereses, aptitudes, etc,) y me he plantado a finales de enero de 2015 diciendo adiós a Babylon.
Se podría decir que, un poco por casualidad, hace casi 4 años llegué a Babylon. Recuerdo, porque lo he leído en el diario de la época que he rescatado del polvo y las pelusillas este pasado fin de semana, que el principio fue extraño porque no conocía a nadie y eso es bastante raro con la de vueltas que he dado. Ana Mentol -un besote gigante, nena- fue mi primera amiga... y ahí sigue, criatura, lo que tiene que aguantar esta mujer conmigo no está pagado.
Si pienso en Babylon, me vienen a la cabeza muchísimos nombres y caras. De esta experiencia, por encima de todo, me llevo haber encontrado a mi hermano Arturo, haber conseguido una conexión potentísima León-Barcelona gracias a Raquel, y haber pasado 4 añazos rodeada de profesionales como la copa de un pino digan lo que digan las estadísticas, los números (en euros, dólares o yuanes) y la "realidad" de los trabajadores del centro. Hablo de los profes de español y pienso, también, claro, en Jésica, Adam, Marlene, Neda... y en Ben, Aaron, Sion... amigos del otro lado de la mesa o de la fotocopiadora inútil... amigos sí o sí.
Me llevo, por supuesto, las anécdotas y los buenos ratos con mis estudiantes favoritos.. Jésica (escribe a la vuelta de tu viaje, cielo), Alicia Lin, Fengfeng, Benny Koch, Andreas y Camilla, Ayeh, Heng, Christy, Larissa, Falco, Gloria y Antonio, David y Chen, Juanito y Seok, Min Wei, Dan Iel y Max Bieber, Peili Dong, Young Choi (Luz, nuestra profe de coreano), Baolin y Simeng (Yoli, nuestra profe de chino), Azul, Sumin, Sae Bom, Azumi, Charli Ashfield, Dongha Yang, Jakob Saw, Xia, Alex Bcn, Nathan, Djamila, Qi Zhang y Nico, Lidia Han, Effie, Yuruo Bian, Kasja y Alex, Carlos Orph, Stefanie Baumann, Aya Saito, Richard, Ave Canora, Rebecca Evans, Kanae y Elisabeth Ky, Journee, Joao, Jeannie Oliver, Sandrine, Paula Tonini, Noga, Hanna, Jesje Veling, Karla Schl, Berkay, Fabio, ,...
Por suerte para mí, son muuuchos más los nombres que debería escribir y eso hace que me sienta enormemente feliz y un poquito triste por no poder dedicar tiempo a cada uno de los que deberían estar en esta lista. Mil perdones y mil gracias, de corazón, por igual, a todos.
Cuando yo era pequeña, mi padre era el responsable de las curas médicas caseras y de él aprendí que, si algo te duele, es mejor curarlo rápido y bien, que una tirita no sirve de mucho y que un susto en el momento oportuno -si lo ves, si lo analizas- puede ponerte las pilas que te faltaban.
Resumiendo. He pasado de esto
a esto
y, al final, a esto
Decir adiós es complicado a veces y justo por eso hay que hacerlo, si se puede, rápida y dignamente:
Hasta pronto a todos. Nos vemos cualquier tarde. Ya sabéis cómo encontrarme. Besos y abrazos.
Os echaré de menos.
jueves, 1 de enero de 2015
IAN y el 2015
Ian, del 2014 me voy a quedar, por encima de todo, con tus risas. Y con el baile de "La tita molona" que nos hemos inventado hoy y con la interpretación sentidísima del Pablito Alborán (Tú me has hecho mejor, mejor de lo que eraaaaaa...) que nos hemos marcado con coreografía incluída, eso también, porque ha sido una manera genial e inesperada de despedir el año. Quién me iba a mí a decir en 2013 que me iba a aprender una canción de este tipo... El amor, Ian, nos atontolina... y es bonito y no te tiene que dar vergüenza ninguna.
Para ti, ha sido un año brutal de descubrimientos y avances: no sólo caminas sin tambalearte sino que te mantienes en pie en tus patines, ya sabes pedalear, soplar y hacer pompas de jabón, hablar con propiedad y claridad, reconocer en las fotos el lugar, a los presentes y la anécdota, cantar, mentir conscientemente (y con poco éxito), escalar sillas y cajones, existir sin depender ni de pañal ni de chupete, hacer amigos, dormir solo en tu cama de niño grande... ¡qué montón de cosas! ¿no? Y, por si fuera poco, desde hace unos meses sabes que vas a ser el hermano mayor de Zoe y es emocionante ver cómo ya la tienes presente cuando hablas de ella. Estoy pensando que, cuando leas esto, no serás capaz de entender lo valioso que es todo lo anterior y sólo se me ocurre decirte que, a día de hoy, tienes dos años y medio y ya eres más/mejor persona y mucho más listo que la gran mayoría de nuestra clase política, por ejemplo.
Yo no sé qué será de ti conforme pasen los años, Ian, hay muchas variables que ninguno de tus talifanes podemos controlar del todo. De momento, así a las claras, pienso que mi sobrino es buena gente porque me da besitos después de meterme un lechugazo en el ojo con el puto Mic de los cojones que ilustra este post, o porque si me enfado cuando hace una travesura me dice "Te quiero muchoooo" para que hagamos las paces y después gloria; también que tiende al drama porque usa los pucheros y los mimos como nadie, un cachondo porque se parte de risa a la mínima, vergonzoso porque sólo hay que ver sus carotas cuando siente que tiene más de tres pares de ojos observando, carismático porque se mete a cualquiera en el bolsillo en cero coma... cojonudo en el sentido de carácter fuerte, caprichosete y contestón con los días contados como cuando te digo:
- Así no van los calzoncillos, Ian, amigo...
- Tú amigo! Amigo tú! -me respondes tozudo, faltón y niño.
Gracias a ti, mi cuñado -que es tu padre- se ha atrevido a enseñar los colmillos pese a los aparatos y las extracciones; tu madre -que es mi hermana- ha abandonado la discreción y canta y baila y palmea y jalea contigo como si no hubiera mañana sin ponerse ni medio colorá; mi madre -que es tu yaya Joaqui- va religiosamente al gimnasio y acata lo que los médicos dicen, por fin; mi padre - que es tu yayito Pepito mal que le pese- te hace perrerías desde el amor más sincero, te consiente, te provoca constantemente, te coge en brazos, te mima; tu tita Maica -que soy yo- se pone a tope con la letra de Solamente tú para acompañarte en tus locuras vocales, se hace la valiente cuando tú kamikazeas alarmantemente, se ríe a lo loco sin más sólo por contagio...
Para mí, el 2014 huele a año puente y algún día te explicaré, si quieres, qué pasó antes y cómo me fue después. Las cosquillas por dentro esas que te hacen tocarte la barriguilla minúscula que tienes... son buena señal. Mi año pasado ha consistido en dos curros, muuuuchas caras amables rodeándome la mayor parte del tiempo, series en vena, birreo y cotilleo intenso, tiempo de reflexión y picos de energía animal rompedora en la estadística.
- Nos vamos, Ian, ponte la chaqueta - te dice tu madre.
- Tita, ¿tú también te vas?
- Sí, sí, yo también. Vamos a ponernos la chaqueta.
- ¿Dónde vas tú?
- Yo voy a por el autobús, para ir a mi casa... y tú vas a ver a la tía Montse...
- ¡Nooo! Yo quiero ir a casa de la Tita, yo quiero ir en autobús... Titaaaaa....
Y, voilà, así es como se rompe a las personas. Me cuentan que llegaste a tu casa sin batería y que llorabas al meterte en la cama porque no estaba yo contigo. Se me ocurre volver a El Prat y pasar la noche contigo pero se me quitan las ganas si pienso en el gentío cortando la Gran Vía, en taxistas
tristones, en sábanas que no son mias,..
Este 2015 tiene pinta de ser la polla y lo digo jugándome las tetas que tu madre me cortará cuando lea esto. Me la pela... ¡este año pinta enormeeee!
miércoles, 3 de diciembre de 2014
BORRADOR: 35+IAN+ZOE
Hay, como poco, así a lo fácil, dos yo.
El Yo1 es payaso y no tiene ninguna vergüenza, no sabe lo que son los filtros ni los necesita. Aparece casi cada día en clase, en lo que los menos afortunados llaman "curro" y que, para mí, es como un regalo diario que me da la vida. Dicen que las personas sanas se ríen cada día un promedio de 15 veces... Yo debo estar sanísima.
El último domingo con Ian fue exactamente así, un disfrutar constante de la carcajada natural que nos gobierna si la dejamos, un ir y venir de deseos, bromas medio privadas, buen rollo general, mimitos y ajusticiamientos tan severos como la obligación de pedir perdón y de abrazar a quien has hecho pupa.
El Yo2 es reflexivo y se preocupa por la imagen que puede dar, por mostrarse demasiado. Hace acto de presencia algún día que otro, no molesta mucho porque toda su actividad se reduce a llegar, oír y anotar mentalmente. No sé qué dicen las estadísticas oficiales pero a mí me da que, sin ser malo, el Yo2 es menos agradable que el Yo1, porque está mucho más mediatizado y es menos honesto, menos de verdad.
El domingo andaba sobrineando cuando Ian amenazó con castigarme en el pasillo por llamarle torpe. Ni idea tiene de lo que significa esa palabra -ya lo irá entendiendo, no le queda otra- pero sí del castigo, de la recompensa, del portarse bien, de cómo suena eso que no es un piropo, de la ofensa y de cómo contraatacar. Genio Made in Valadés.
De lo que sabe mogollón Ian, es de la vergüenza. No levanta dos años y medio del suelo y ya se pone rojo cuando le interrogan con demasiadas expectativas. Él era el encargado de contarnos que el bebé que hay en la barriga de su madre será niña y se llamará Zoe... pero le pudo la presión del momento. Yo lo entiendo porque sigo poniéndome colorada cuando me preguntan a contracor, por ejemplo, por el subjuntivo... Y es que hay cosas pequeñitas en teoría que, una vez las colocas en la punta le la lengua, se hacen gigantes y ponerlas en palabras o actos cuesta un montón, como si la idea sola ya pesara a toneladas de entrada. Claro, habría que revisionar el concepto de "pequeño" o "grande", quiero decir, que me flipa muchísimo que tú, Ian, seas capaz de salir corriendo al salón porque en la radio suena una canción que te gusta y que no te dé ni un poquito de vergüenza (o lo que sea) ponerte a bailar tú solo sin más. No sé de qué me extraño a estas alturas cuando este Halloween en Ca la Tita te dedicaste a bailotear "Mamma Mía" siguiendo la coreografía de "La Castanyera" felicísimo de la vida. En esta familia nuestra, niños, hay lugar para todos y para todo y, si no, se busca.
Ian: Cuando leas esto tú ya no te acordarás de que desde siempre, tus padres y tú, me mandabais notas de audio al móvil que yo respondía tan pronto como podía... No sé para qué tus padres me las mandaban. Yo contestaba porque así te comías la fruta o lo que fuera. He visto cómo llegamos a tu casa y le das besos/abrazos y le haces fiestas a la Xena que ya está un poco mayor y tuerce el hocico a veces cuando la atabalamos y, la mayoría de las veces, nos llena de babas con sus lametones. Para mí eres un medio moco y lo seguirás siendo el resto de tu vida. Sé que eres un moquito bueno y listo y, justo por eso, duermo mejor por las noches.
Zoe: Hace poco que tienes nombre. Hace meses que sabemos que estás por ahí.¿Los embarazos duran más en 2014 o soy yo que estoy ansiosa? Ahora que ya es todo oficial, Zoe, sigue sin ser el momento. Quiero para ti lo mismo que tuvo Ian. Quiero celebrar tu llegada, antes, en y después de, como te mereces. Me pongo a ello ahora mismo. Bienvenida desde siempre, cielo. Bonita sorpresa la tuya.
Niños, a mis 35, he descubierto hoy que había cosas que pensaba que entendía y que, sin embargo, suenan a esto. Lo que os escribo siempre... poco a poco y con buena letra.
Acotaciones y aclaraciones:
1. Se me ha ido la mano un pelín con los links y tal... bueno... me vine arriba. Ni caso a la selección musical.
2. Pensando en los enlaces otra vez, ¿existirán todavía? El tiempo pasa rápido pero, ¿tanto?
3. Nota mental: dejar una lista con todas las mierdas que tengo en youtube que quiero que conozcan mis sobrinos.
El Yo1 es payaso y no tiene ninguna vergüenza, no sabe lo que son los filtros ni los necesita. Aparece casi cada día en clase, en lo que los menos afortunados llaman "curro" y que, para mí, es como un regalo diario que me da la vida. Dicen que las personas sanas se ríen cada día un promedio de 15 veces... Yo debo estar sanísima.
El último domingo con Ian fue exactamente así, un disfrutar constante de la carcajada natural que nos gobierna si la dejamos, un ir y venir de deseos, bromas medio privadas, buen rollo general, mimitos y ajusticiamientos tan severos como la obligación de pedir perdón y de abrazar a quien has hecho pupa.
El Yo2 es reflexivo y se preocupa por la imagen que puede dar, por mostrarse demasiado. Hace acto de presencia algún día que otro, no molesta mucho porque toda su actividad se reduce a llegar, oír y anotar mentalmente. No sé qué dicen las estadísticas oficiales pero a mí me da que, sin ser malo, el Yo2 es menos agradable que el Yo1, porque está mucho más mediatizado y es menos honesto, menos de verdad.
El domingo andaba sobrineando cuando Ian amenazó con castigarme en el pasillo por llamarle torpe. Ni idea tiene de lo que significa esa palabra -ya lo irá entendiendo, no le queda otra- pero sí del castigo, de la recompensa, del portarse bien, de cómo suena eso que no es un piropo, de la ofensa y de cómo contraatacar. Genio Made in Valadés.
De lo que sabe mogollón Ian, es de la vergüenza. No levanta dos años y medio del suelo y ya se pone rojo cuando le interrogan con demasiadas expectativas. Él era el encargado de contarnos que el bebé que hay en la barriga de su madre será niña y se llamará Zoe... pero le pudo la presión del momento. Yo lo entiendo porque sigo poniéndome colorada cuando me preguntan a contracor, por ejemplo, por el subjuntivo... Y es que hay cosas pequeñitas en teoría que, una vez las colocas en la punta le la lengua, se hacen gigantes y ponerlas en palabras o actos cuesta un montón, como si la idea sola ya pesara a toneladas de entrada. Claro, habría que revisionar el concepto de "pequeño" o "grande", quiero decir, que me flipa muchísimo que tú, Ian, seas capaz de salir corriendo al salón porque en la radio suena una canción que te gusta y que no te dé ni un poquito de vergüenza (o lo que sea) ponerte a bailar tú solo sin más. No sé de qué me extraño a estas alturas cuando este Halloween en Ca la Tita te dedicaste a bailotear "Mamma Mía" siguiendo la coreografía de "La Castanyera" felicísimo de la vida. En esta familia nuestra, niños, hay lugar para todos y para todo y, si no, se busca.
Ian: Cuando leas esto tú ya no te acordarás de que desde siempre, tus padres y tú, me mandabais notas de audio al móvil que yo respondía tan pronto como podía... No sé para qué tus padres me las mandaban. Yo contestaba porque así te comías la fruta o lo que fuera. He visto cómo llegamos a tu casa y le das besos/abrazos y le haces fiestas a la Xena que ya está un poco mayor y tuerce el hocico a veces cuando la atabalamos y, la mayoría de las veces, nos llena de babas con sus lametones. Para mí eres un medio moco y lo seguirás siendo el resto de tu vida. Sé que eres un moquito bueno y listo y, justo por eso, duermo mejor por las noches.
Zoe: Hace poco que tienes nombre. Hace meses que sabemos que estás por ahí.¿Los embarazos duran más en 2014 o soy yo que estoy ansiosa? Ahora que ya es todo oficial, Zoe, sigue sin ser el momento. Quiero para ti lo mismo que tuvo Ian. Quiero celebrar tu llegada, antes, en y después de, como te mereces. Me pongo a ello ahora mismo. Bienvenida desde siempre, cielo. Bonita sorpresa la tuya.
Niños, a mis 35, he descubierto hoy que había cosas que pensaba que entendía y que, sin embargo, suenan a esto. Lo que os escribo siempre... poco a poco y con buena letra.
Acotaciones y aclaraciones:
1. Se me ha ido la mano un pelín con los links y tal... bueno... me vine arriba. Ni caso a la selección musical.
2. Pensando en los enlaces otra vez, ¿existirán todavía? El tiempo pasa rápido pero, ¿tanto?
3. Nota mental: dejar una lista con todas las mierdas que tengo en youtube que quiero que conozcan mis sobrinos.
martes, 14 de octubre de 2014
UN POCO MÁS
Ayer hice un viaje al pasado de mano de un buen amigo al que llevaba sin oler unos diez años. Se convirtió en una de esas excursiones que dicen más del visitante que del lugar.
10 años son una jartá o una mijilla, según se mire. Como vengo de partirme la caja con mis chicos voy a concederme como válida la ventaja numérica en las cosillas positivas.
- Soy un poco más educada. Antes me parecía que ser educada era algo necesario sólo con los elegidos. Ahora mismo considero que es una buena elección tenga a quien tenga en frente. Muchos conatos de gilipollismo agudo se pueden evitar con elegancia y buenas formas. No todos, a veces no hay más opción que poner los cojones encima de la mesa para que te hagan caso.
- Soy bastante más cariñosa. A mí me encantaba ir de dura por la vida, perdonarlas, juzgarlas, examinarlas... Supongo que es algo que tengo que pulir todavía porque observo cómo los demás esperan el juicio, el zasca, la condena... aunque, la verdad, hace ya tiempo que no siento aquella necesidad de justicia personal intransferible que debía significar un antes y un después en la vida del reo, del otro. Desde que tengo patata y no corazón, todo es más fácil. No se puede hacer juliana de una cereza. Tengo un poquito más de tiempo ahora que he dejado los cuchillos y, además, le he pillado el gusto a eso de comerse las cosas a bocados sin salpimentar ni ná de ná.
- Soy mucho más próxima. Hubiera elegido muerte a dejar que me besaran, abrazaran o similares en público. Yo era una talifana del látigo, lo sabemos todos. Últimamente estoy de un moñoso que no me lo creo ni yo. Lo gestiono regular pero disfruto aún y así de un buen abrazo, de unos besitos, de unas palmaditas en el hombro... Acepto incluso que me pellizquen los mofletes. Acabáramos.
- Soy un poco menos bruta. He dicho menos. Un poco todo lo anterior, no? Sólo cuando es necesario, debo aclarar. Para mí, ser menos bruta es un esfuerzo porque es luchar contra mi naturaleza alforjalera de rebuznar a la mínima y plantarme donde me rote. La delicadeza, he constatado en estos años, tiene su punto y su recompensa.
- Soy un poco más descreída. Yep. No desconfío del mundo, ni mucho menos, es sólo que os creo a todos ahora y luego ya si eso volvéis a convencerme de lo que sea, que soy muy Dori. Va ligado al tema de ser menos impulsiva y más pasota. Habrá quien recuerde debates en los que nos jugábamos el todo por el todo a tener razón... Me la pela todo así que no hay conflicto posible cuando yo digo A y tú dices B. Pues A y B, ¿no? Y si no, ya lo veremos que no es cuestión de poner la mano en el fuego por nadie ni por nada (o casi en los dos casos).
- El mundo así en general es un poco más puto. En serio, si lo comparo con hace diez años estábamos los mismos cascarrabias, los mismos flipaos, los mismos jetas, las mismas almas de cántaro, las mismas caras largas en iguales posiciones, los mismos chorizos, los mismos pavos apavaos, los mismos puteados, los mismos curas, los mismos apellidos... todo igual sí, pero me parece ahora un puntito más sonoro, más de pandereta. En estos diez años hemos aprendido que siempre pueden demostrar un poco más de desvergüenza. Ahí es nada. Ahí no hay límite, niños.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Panzarriba
La llamaban Panzarriba, de nombre Gata.
Acostumbraba a ser un animal afable, se podría decir -de cerca- que era casi un bicho cariñoso. La mayor parte del tiempo se dejaba pasar la mano por el lomo, disfrutaba rozándose entre las pantorrillas del típico grupo de amigos sentados a la mesa y bufaba, a veces, flojito, cuando alguien pretendía que se quedara demasiado tiempo en su regazo ronroneando.
Gata Panzarriba adoraba jugar y, todavía más, la idea ética del juego. Lo del fair play lo entendió como te enseña un buen zapatillazo de tu madre el día en el que, por fin, descubrió que la lucecita roja a la que perseguía provenía de una maquinita endiablada oculta en una mano y, claro, entonces ya dejó de hacerle gracia la puta pantomima.
La Gata Panzarriba entendió pronto que "Incondicional" era una canción pasable y poco más. Necesitó, eso sí, muchas de sus vidas para acabar considerando como muy probable que otros se contaran veinte cuando movía con el rabo su alfil.
La llamaban Gata Panzarriba porque cuando se caía, se defendía con uñas y dientes... y porque era torpe -tirando a muy muy torpe- y se caía mucho más que la media estatal.
Panzarriba se lame las zarpas después de una refriega. Pasa una vez y otra la lengua por sus uñas rotas porque no alcanza a salivarse lo que le duele, se acicala las orejas magulladas, comprueba que tiene los colmillos afilados, en su sitio, y hace mentalmente una lista detallada en la que quedan rigurosamente anotados los ovillos del lugar y sus propietarios.
Se mesa los bigotes mientras mete peones y fichas azules en una misma cajita.
jueves, 4 de septiembre de 2014
OFF YOU
Uno dice isla y empieza a salivar, ¿no? Yo imagino un espacio reducido, cómodo para recorrer a pie, donde todo el mundo (los cuatro gatos del lugar) se saludan educadamente como poco, con un ritmo adecuado y asequible, en el que hay millones de cosas por descubrir si las miras de cerca, por el que vale la pena haber dejado atrás el ruido, el dinero, la fama, los postureos..
A la isla me llevaría un cuaderno, un boli y alguna foto. Observaría un poco el mar (transparente, calmado, sin piedras en el fondo ni sombras visibles) desde la orilla y, supongo, que recorrería la costa hasta sentir cansancio, sin preocuparme por buscar agua potable hasta algo más tarde. Entraría en una selva amable, sin mucho jolgorio ni mucha historia, y cruzaría un riachuelo casi ridículo que me daría miedo solo si me parase a pensarlo antes de meter el pie en el agua. Caminaría sin mucha preocupación y, claro, cogería la llave y la copa. Mi llave es grandota y está oxidada, me mola. La copa es de madera, está algo destartalada y llena de tierra... la lavaré y veré si puedo usarla para beber... igual con un poco de resina de los árboles puedo hacer una ñapa interesante. Me las llevo, eso seguro, puestos en lo peor pueden ser elementos decorativos artificiales que me saquen de este medio natural asalvajado. Llego a un claro entre la fauna... ni grande ni pequeño, iluminado, está claro, lo de aprender a hacer fuego fue lo primero que investigué al iniciar esta aventura. Encuentro en mi paseo el segundo día una cabaña básica. Chafardeo por las ventanas y veo que tiene lo justo para vivir así que entro y recoloco el mobiliario mínimo existente, limpio los dos platos desconchados, trasteo con la chimenea -extraña en un clima tropical-, les quito el polvo a los libros de la estantería, abro cajones, pongo al sol el colchón para quitarle humedad, inspecciono la cocina... Me urge inspeccionar la zona, buscar algo de comida, resituarme en este espacio, hacerlo mío, por lo menos de momento. No tengo miedo de encontrarme con nadie, ni esperanza. Quizá en una semana esté viendo barcos en las nubes del horizonte pero, a día de hoy, la idea de estar sin ninguna persona más me gusta bastante. El resto de habitantes de esta isla y yo nos olemos pero no siento peligro ni acritud hacia mí. Me da curiosidad verles la cara, conocerlos, ponerles ojos, darles un nombre... No hay prisa. Aquí hemos venido para pasar un buen rato. Ya iremos viendo.
I've laid on this island sun a 1,000 times,
I'm on it, but I'm going strange.
Off You, The Breeders
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