martes, 10 de diciembre de 2013

HASTA EL POTORRO


Una se planta de "vacaciones" la segunda semana de diciembre y se las promete épicas.... ¡sorpresa, pringá! Joder, los años que tengo y parezco nueva a veces... Ditamiestampa...

Cuatro puntos básicos que se tambalean a lo loco.

1. Familia: ... que dice mi padre que no le regalará nada a mi madre porque ella no le regalará nada a él y que eso son temas de pareja y que no me meta que no tengo nada yo ahí que hacer ni que opinar... Puta Navidad y puta mierda. Todo el día hoy comprando regalos, envolviendo regalos, poniéndoles pijaditas, escribiendo dedicatorias... ¿¿¿para esto??? Josdeputa.

2. Casa: ... que sí, que celebramos que seguíamos aquí pero que no, que no teníamos que haberlo celebrado tanto... Resulta que ahora, dos meses después, la compi se ve más allá que acá, o sea, que lo de su churri va bien y, claro, la ecuación Tetuán le da resultado negativo. Cómo no voy a entenderlo, chavales, faltaría más.

3. Curros: Con decir que no siento que esté de vacaciones lo digo todo. Que me lo monto fatal, también. Y el puto cansancio mental que arrastro junto con la lengua fuera la mayor parte del tiempo como si fuera lo normal ya.

4. Yo: lo peorcico. De hostia a cámara lenta en toda la jeta. A lo más que he llegado últimamente es a perpetrar una crema de calabaza y zanahoria que se caga la perra de rica que está. No es suficiente. Aspiro a la perfección. ;-) Alé, ya podéis seguir poniéndome piedrecitas en el camino que yo, a lo Ruth Beitia, saltaré lo que haga falta. Malditos.


lunes, 25 de noviembre de 2013

EL WHATSAPP Y OTRAS POLLADAS





Me llegan dos SMS de unos números desconocidos, de personas sin identidad, de fantasmas.. que mire no sé qué mierda de link que me va a cambiar la vida como poco, a mejor seguro, sin más: +3463974645 y 207407. Los googleo y constato que son de esas empresas que se dedican a robar a la gente por la face. Suspiro con alivio porque ya sé qué tengo que hacer para frenarlos pero a estos SMS invito yo sí o sí, porque no me queda otra, josdeputa, y lo saben aquí y hasta en la China Popular... El día que me entere de quién gobierna esta barca, se va a cagar. Lo juro.

Hablo con una colega sobre un problema que nos incluye. Se encienden los ánimos, llegamos al "..esto es así y ya está. Lo necesitamos solucionado para ya". Seguimos hablando, "te mando un whatsapp en cuanto sepa qué opina X"  y se pira tan pancha a otras cosas, la muy maldita. X está a menos de dos metros, Y, Z y el resto de letras -si hicieran falta- muy probablemente nos están oyendo... pero no, coño, vamos a darle un rollo complicado a esta cosa taaaaaan simple que así parece que invertimos el tiempo en algo realmente importante, ¿no? Venga, vamos que nos vamos, que empiece la lluvia de guasaps, el torrencial de chascarrillos, las mil chuminadas en emoticonos, pollada tras pollada en pro de una buena conversación guatsapera. Cagoentó.

Estás en un sitio y te llaman del otro. Venga e-mails, venga mensajes, venga instrucciones y contraindicaciones... venga, venga, avanti con el bonito ejercicio de dar por el culo al prójimo, que está de moda y sale gratis. Todo es urgente, todo es un "contéstame ya, que me va la vida" o un "házmelo para ayer, que vamos tarde" o un "deberías haber nacido sabiéndolo, no puedo perder tiempo explicándotelo". Asi, con la lengua fuera, es como les gustamos más.

Ditamistampa. El locurón padre internaútico y la siesta sin hacer.


Estoy del whatsapp y de las nuevas tecnologías hasta el pepe.




IAN y el muro





Atardeciendo hoy mismo. En el sofá, a dos manos. Fuera de las mantas los tres segundos necesarios para enfocar y hacer click.

"El español es un muro entre tú y yo" o algo así, me ha dicho sonriendo a la desesperada uno de mis estudiantes esta mañana, a primerísima hora, luchando con las conjugaciones y las palabras en un instante "masivo". Qué dramáticos se ponen a veces, nene...

Y he llegado a casa con el sol calentándome la nuca, en plan reinona, los rizos on fire... y me he puesto a leer y de cada 100 palabras una era muros... muros, muros, muros everywhere... ¿Qué mierdas pasa con los muros?

Fisicos, de los que saltas. Geográficos, con cuchillas que no se pueden evitar sin sangre y garitas desde las que te observa gente que no sabe ni cómo te llamas ni ganas de saberlo que tienen... De los de cabezazo uno detrás de otro, qué impotencia, coño, me cago en la puta, ¡hombre ya! Idiomáticos, como el del Miguelito, criatura mía, con lo bonico que es. Sentimentales, de los de botellas rotas con las puntas hacia arriba y pistolas con silenciador si resulta absolutamente necesario. De contención, indispensables... anda, que si reventamos... se caga la perra, niño, por lo menos que no nos salpiquemos demasiado. Corporales, un aliento como de haberse jalado a todos tus muertos, un par de pozos por sobacos, el pelo apestando a aceite de mil fritangas, por ejemplo. De obra, con sus martillos, su currelas vociferando, sus cachirulos con sirenas señalizando los movimientos y en especial la marcha atrás. Naturales, que igual están ahí desde antes que tú y por algo será, o no... habría que darles un buen meneo para comprobar de qué palo van. Grafiteros, los hay de dos tipos como poco... los de nombres de mierda escritos con prisa y poca traza y los otros, a los que valdría la pena dedicarles un ratillo, por si las moscas. Acústicos, que te impiden recibir el sonido de más allá. Lumínicos, de las Lamentaciones, de Berlín...




He llamado a tu abuela Joaquina hace diez minutos y has cogido el teléfono tú.

- ¡¡Titaaa!!¡Tita!¡Tiita!¡Tiiitaaa!¡Tita!¡Tita!

Confirmado. No hay muro, nene. Entiendo lo que me dices y me han llegado los besos. Mañana mismo le canto la caña a tu madre, será posible.... :-)



Cachalote, ahí va la clave: El muro no tiene techo. Te parecerá más alto o menos, enano, pero que no se te olvide, NO tiene techo. (¡Viva la pértiga existencial!)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

IAN y los cimientos



El lunes llegué veinte minutos tarde y no pude recogerlo de la guardería. Me recibió en el carrito, a la entrada de su cole, y tardó dos minutos en decirme "¡Tita!", bajarse del carro y arrastrarme hasta la puerta para presentarme a "Rafa" (su profe). Alterada su rutina ni comió bien ni echó la siesta ni fue a la guardería por la tarde. En su habitación me enseñó todos los libros que tiene, jugamos a traer y llevar zapatillas, me lanzó todas las letras de gomaespuma que encontró debajo de su silla y descubrió que me asustaba que se me tirara por la espalda poniendo voz de niño endemoniado. Se partía de risa atacándome poseído... qué le gusta una maldad a este crío.

Hoy he llegado con tiempo de sobras. Nos hemos juntado al otro lado de las rejas toda la familia -¡viva el clan, nene!- Hemos ido su abuelo, su madre y yo hasta su clase y nos hemos encontrado a unos quince niños hipnotizados por un tipo de pasado reciente heavirulo extremo reconvertido en medio greñudo que soplaba pompas de jabón para su audiencia de enanos repeinados al estilo pepero, ralla al lado bien marcada con colonia. Me he acordado de cuando yo era minúscula y salía del cole -trenzas bien puestas, impertérritas, caracoles asomando- y me encontraba a mi madre y a mis yayos... Nos íbamos todos en manada hacia LA CASA y la calle parecía infinita porque parábamos en la panadería a por pan y pastas, en el videoclub para las chuches, en la bodega para dejar o coger botellas... Lo que da una calle, ¿no?

Hemos subido a casa de los yayos y nos hemos tumbado en el colchón el Niño-Búho y yo. Roncaba ya segundos antes de poner el cabezón en la almohada. Si bien el segundo nombre que ha aullado al levantarse ha sido el mío, el show ha sido un in crescendo todavía más interesante después de comer. Que yo me llamo TIiiiiTAAA!! y que él lo sabe y lo utiliza, ha quedado absolutamente claro.Que me reconoce en las fotos, también. Me ha leído un cuento en su idioma "tititatítotó" como si fuera lo más normal del mundo, con el mono que le ha regalado su yayo José Luis en el regazo, me ha peinado usando la parte de plástico del cepillo para que no me doliera, me ha atacado por la espalda un montón de veces sabiéndose observado y aplaudido, me ha llamado a buen volumen para que lo abrazara y cargara con él en la despedida....


 y ha sudado de mí tres pueblos al dejarlo en la puerta de su clase, de nuevo, a las 15.



Los niños son muy Dori. Los adultos también, pero de otra manera más selectiva y menos aleatoria. Creo. Me parece. Diría yo, así, generalizando. O no, Gollum, no sé... ¿importa?





martes, 15 de octubre de 2013

El poder de la imaginación



Creo que me he vuelto un poco hipocondríaca. Alé. Ya lo he dicho.

No voy a echarte la culpa a ti, que no me conoces de nada, ni a ti, que me metiste en el tema de cabeza y a lo bruto por tus historias. No, no, no...  Sale de mí, por lo que sea, y espero que sea una invitada fácil de las que se van rápido y no llegan con voluntad de colonizar.


Analizo el misterioso ciclo del pestañeo. Le pido al Presidente de los EE. A. (Estados de Ánimo) que me llene el depósito de besos y de mimos (pero no de los del dibujo, de los otros).


Si queda algo o no aquí es lo de menos porque no hay ni una pizca de rojo y se acabó el verano (ya confirmado) y, sí, calzo unos botarrones del quince marrones y sí, me apetece meterme en un jersey XXXXY como poco y cuidarme y ver cómo me dan las 02 y seguir en silencio y no esperar ni un segundo y caminar pensando lo mismo que otros miles que han llegado a mi misma conclusión sin hacer daño a nadie:


Te dolerá todas las veces.



martes, 1 de octubre de 2013

DULCIFÉN3000



Nunca he tenido mano con las tecnologías y mi torpeza es evidente. El Sr. Paint debe estar nombrando a todos mis ancestros en orden cronológico, con mucha ansiedad y mucho cabreo. A mí, la verdad, flís.. que me la pela, vaya.

Si algo tengo en esta vida es ojo para detectar a gentuza/escoria/morralla/boyaos y, muuuucho más importante, a amigos amigos (sí, por dos, como lo de "me he comprado un bolso de piel piel") de los que se te van una semana y echas de menos una jartá y te pones en lo peor (que para ti es, claro, si no vuelven) y te sorprendes comprobando el móvil y sospechando del whatsapp ese de mierda que nos tiene atontolinados... y de los que se te piran un par de años por ahí y te mandan un mail o te hacen una visita o skypean un ratín contigo y, mierda puta, ¡que no han pasado los días,coñe! ¡si es que estás igual, joío/-a! y tal pascual.

En unas horillas se me pira uno de esos amigos amigos (duplicado, sí, no voy a volver a explicarlo) y tengo el cuerpo como medio raro. Su costilla, que vive en Moscú porque nació rusa, lo espera a -2º con la mejor de sus sonrisas y todo el calor y el amor del mundo, la chiquilla, absolutamente adorable y adoptable, increíblemente madura, indiscutiblemente inteligente y bella.

Si esto fuera un blog hippie (leído con jota), te diría algo así como: "Hermano, que el karma te devuelva todo lo bueno que has dado. Eres vida, eres puro y brillas sin necesidad de sol."
Si esto fuera un blog molón tirando a hipster (también leída esta última palabra con una sonora jota), te diría algo así como: "O sea, Ricardín, cómo vas a comer allí. Saca fotos de todo, please. Una excursión en el metro es altamente recomendable. Las matrioskas son lo más coooool!!!"
Si esto fuera el blog de un ex-estudiante tuyo que todavía permanece en la escuela, te diría más o menos: "Roberto, volve. Echamos de menos a ti. Eres muy cómico."

Pero este es mi blog y aquí mando yo así que.. Sin comillas ni nada, a lo bruto y del tirón:

Nene, que me he hecho la fuerte pero... joé, que vuelvas aunque sea para decir adiós y liarla parda cualquier noche, o decir adiós y darte un abrazo calórico, o decir adiós y blasfemar/rajar juntos en directo hasta el infinito y más allá, o no decir nada y despedirnos como amigos amigos que han compartido seis años (¡seis años!) de cambios, aciertos, fracasos, novedades, optimismo, ranciedad y un largo etcétera. Te concedo un plazo de ausencia razonable que voy a fijar unilateralmente en seis meses... Más allá de ese tiempo... O vuelves (espero que con la costilla como equipaje de mano) o me envías al Sasha de 1'92m. mínimo con todos sus accesorios -véase: millonario, casi tonto de bueno, listo, curioso, con barbita de unos días, con conciencia social, honesto, pro-gay, detallista, buen conversador, valiente y seriéfilo-. Otras opciones tales como quedarse a vivir allí permanentemente, tener una progenie de niños blanquecinos por el frío o no encontrar al Sasha, por ejemplo, se discutirán, discutirían o "discutiriesen" llegado el momento. En cualquier caso, mi voto valdría el doble porque no tengo cimbrel con el que pensar y porque, ya lo sabes, tengo un melón on fire considerable que piensa por mí y por todos mis compañeros, amigos, allegados y desconocidos conocidos en potencia.


Ya está. ¡Alé, a cascarla! ¡Buen viaje, niño!



jueves, 26 de septiembre de 2013

MI CASA

Cuando nací nadie le dio importancia al dónde.... ya ves, sin pedigree ya de inicio. Sí, sí, en serio, nadie le echó cuentas a que pusiera en el libro de familia que yo había nacido en El Hospitalet de Llobregat y no en El Prat de Llobregat. Formalismos, se les llama a estas chorradas. ¿Qué mierdas importa?, diría el familiar que lo viera (si hubo alguien). Y sin más. Todo el mundo roncando a pierna suelta como si no hubiera un mañana.

Hasta que empecé la universidad, coger el 65 era para mí. y la gran mayoría de pratenses, ir a BARCELONA (en mayúsculas y, probablemente con la boca muy abierta en modo adoración/exclamación)... porque estábamos lejos o muy lejos, a tomar por culo en realidad. Nos sentíamos muy diferentes a los de Barcelona porque... en El Prat los catalanoparlantes eran una minoría escandalosa, porque seguíamos tirando de los grandes éxitos musicales de los papas emigrantes pelín cansinos con no perder sus orígenes, porque teníamos un pueblo al que volver en agosto de vacaciones aunque fuera en teoría, porque la sardana nos sonaba a animal mitológico, porque si nos la pelaba muchísimo lo que pasaba en los alrededores del Dalí (el otro insti que era pijo y estaba en la zona Norte), ni te cuento lo infinito que nos la refanfinflaba lo que sucediera cruzando el río Llobregat. Podría decir que Barcelona nos sonaba a cosa de mayores, a peña estresada que vestía raro y no sonreía por no perder un segundo de atención en papelajos y negocios varios,  tan tan seria y tan tan lejos como Berlín, Amsterdam, Madrid o Nueva York, por ejemplo, pero la verdad es que nunca fue un tema de conversación.  A los barceloneses los veíamos, los intuíamos, los detectábamos como seres sin apodo de un barrio nuevo y modernillo a unas cuantas paradas de bus del nuestro.

En mi casa, en casa de mis amigos, en mi mundo, se hablaba castellano y se chapurreaba el catalán. Un rollo catañol o espalán, lo que quieras. Tuve que cumplir los 18 para empezar a trabajar de cara al público y a estudiar Filología Hispánica para darme cuenta de mis conflictos lingüísticos y de mis pajas mentales. Después de varias cagadas en los dos sentidos me propuse analizar el tema poco a poco, sin prisa, básicamente porque no la había ni la hay, y he llegado a unas conclusiones muy poco concluyentes que se parecen mucho a rumiares lanzados al aire:

- ¿Por qué se toma una fecha para hablar de independencia? Vaya, que se decide la fecha X para conmemorar no sé qué batalla de Z contra G que unos "ganaron" y otros "perdieron"... pero ¿por qué esa y no otra anterior o posterior? ¿quién toma esa decisión? ¿cuándo se tomó? ¿con qué criterios? Soy una ignorante y lo admito, la historia que conozco recorre muuuchos siglos y no capto la operación por la que resultan unos más o menos válidos que otros.

- Cuando yo trabajaba en otra escuela llegó un día un colega con una bicicleta que aparcó en una esquina de la sala de profesores con una sonrisa un punto condescendiente, apelando al tema ecologista. En una semana había cuatro bicis y la circulación era complicada para los sinrueda. Fue algo bonito que pasó de la anécdota individual al conflicto general. No es que el colega no tuviera razones, es que... sus mismas razones multiplicadas x4 superaban y hacían imposible la vida de otros (x10 en número) que no se cerraban en banda a sus pretensiones pero que veían inviable la acción a gran escala. Si todas las comunidades pidieran/exigieran/suplicaran/demandaran independencia, ¿qué pasaría?

- Enlazando a lo anterior. Me repito el mantra aquel que me invadió una noche de loop infinito. "Lo grande está dentro de lo pequeño" Se habla de España y de Cataluña y yo veo sólo kilómetros más o menos. Me parece, seré yo, que si nos ponemos a hablar en términos de cultura, de lengua, de tradiciones y de blablabla... no hay mucha diferencia entre proclamar una Cataluña o un San Cosme independiente. Lo primero a escala europea es muuucho más grande, claro. ¿Quién decide qué es grande y qué es pequeño? ¿Vale la pena acotar espacios? ¿No estábamos en pleno proceso de globalización? ¿Cuándo dejó de molar la globalización? ¿Desde cuándo es muy guay minimizar espacios? ¿Nos conviene a la gente de a pie cualquiera de las opciones bipartidistas? La globalización me parece una waltrapada tan fea como su opuesto. Si alguien pudo pensar que San Cosme no era El Prat y, luego, que El Prat era diferente de Barcelona y, algo más tarde que Barcelona no tenía tantos puntos en común con Cataluña y, después, que Cataluña y España chocaban... ¿cuánto falta para que hablen de España y Europa? ¿Y de Europa y el mundo? ¿Y del mundo y el universo?

- ¿Qué significa independencia? ¿Hablamos, metafóricamente, de un chaval de X años que vive en casa de sus papis y recibe semanada o de un chaval huérfano que maldice cuando recibe, con suerte, ayudas miserables estatales? ¿El huérfano renuncia a su ADN o el ADN se pira porque la sangre pura mola más que ser medio muggle?



Si bien el pà amb tomàquet no ha faltado nunca en mi casa, jamás he bailado una sardana. Hasta hace muy pocos años nunca me había planteado ni mi origen ni mi ser en términos políticos o geográficos...  Me da que, con o sin independencia, todo va de ponerle cara pronto a los ladrones de turno y de buscar cómo sacarse las castañas del fuego y sobrevivir en la Ñ y/o en la NY.

viernes, 20 de septiembre de 2013

EL LUGAR SEGURO




Un lugar seguro. En clase de yoga tocaba eso, encontrarlo, dibujarlo.

Primero he pensado en un iglú. Sí. Frío, desangelado, en medio de la nada, con una comunidad de vecinos abandonados a las inclemencias de un clima muy puto y al alcohol y/o a la caza de ballenas para sobrevivir/divertirse. El nórdico de plumas forrado de piel de foca pesa toneladas, los arenques y los tiburones en conserva apestan permanentemente la estancia y, por más que la idea me resultara romántica, odio no saber si es de noche o de día al despertarme. Eliminado.

Una habitación blanquísima como recién pintada, sin muebles ni ventanas, sólo yo y mis pensamientos dentro. Agobio extremo, un poco de luz natural, por favor, qué pasa en el mundo, coñe, que soy cotilla. Estas paredes aburren y me escucho con eco hablando sola. La bombilla de bajo consumo tintinea en el techo y me recuerda a una pantalla sintonizando Canal + codificado. Descartado.

En tercer lugar una suerte de biblioteca de la que tengo imagen, olor y tacto aunque no existe de momento, o no la conozco. Hay un sofá viejo pero limpio de pelos de animal y de polvo, una lumbre chiquitita con troncos que aún hacen llama, una lámpara que parece antigua pero podría ser del Ikea Demodè, una alfombra feísima de color verde que cubre casi toda la sala, una librería gigantesca que va del suelo al techo a lo largo de dos de las paredes de la sala y que huele a gloria -a libro viejo leído y releído, a páginas pasadas con el dedo humedecido tras un lengüetazo breve, a esquinas dobladas, a subrayados- Hay también una ventana vieja que no cierra bien por la que constato que sigue siendo de día y que debe ser enero, invierno (esto lo adivino por la luz) Veo papeles y bolis repartidos al tuntún, usados con poca fortuna pero sin asomo de tristeza o frustración. Este lugar sabe a café y a infusiones de vainilla. No parece que habiten otras personas en él aunque un teléfono viejo, de los de meter el dedo y girar la ruedecilla de números, me hace pensar que la comunicación con el mundo exterior es una opción, si quiero. En la despensa hay arroz, legumbres en bote de cristal, huevos frescos, un bote de colacao, una lata de café, harina, sal, azúcar, frascos de especias y algunos encurtidos -chorizos, fuets, morcillas- colgando de un clavo medio oxidado. Escucho cómo crujen las vigas, a los pájaros dándose las buenas noches de rama a rama, la cafetera anunciando que ya ha dado a luz y a mí misma tarareando a volumen variable lo que me rota a cada rato.

Mi lugar seguro no se alquila pero hay llaves bajo el macetero de la entrada para las visitas que saben si se puede o no pasar sin preguntar siquiera. En mi lugar seguro no hay espacio para el cabreo ni charcos en el baño ni hormigas en la repisa ni vecinos que se acuestan con las gallinas ni enemigos de ningún tipo ni llegan noticias que me alteren ni falta papel del water.

jueves, 22 de agosto de 2013

LA VIDA SIMPLE III (+ Ian)



Alguien que me ha visto así de cerca me acompaña en esta Vida Simple (3ª parte). No le asustan las sombras, es más, viene con casco minero y tan contento... No sé qué pasa últimamente pero es como si estuviera en una partida apoteósica en el Apalabrados jugándome la poquita inocencia que me queda. Si no lo entiendes ahora, ya te llegará el momento, Ian.

Total, que ese alguien, X, se tiende a mi lado consciente de la parte oculta y de la visible, con las cuentas claras. Me conoce porque me ha visto en mis días más extremos y me adora tal cual hoy (tampoco nos flipemos, nene, que las cosas cambian y es así aunque no queramos) y sólo por eso en esta casa se duerme bien tirando a muy muy bien.

Hemos pasado juntos la tarde en el parque con otros niños jugando con la pelota y con una bici que te encanta aunque no es tuya. El plural incluye a un mínimo de tres. Despejar la X es lo de menos ahora mismo. A ti, Ian, te gusta que te explique cuentos y, por eso, tú y tus amigos os habéis metido en la bañera llenitos de tierra y con la cabeza repleta de seres mágicos y situaciones verosímiles un pelín tuneadas. Has salido de la ducha reventado, con la energía justa para meterte en la cama y quedarte dormido después de que empezara el segundo cuento... y lo terminara X por mí y para mí, que para eso está y por eso lo quiero en esta Vida Simple.

X sabe que no soy una niña y que sudo de golosinas pero acierta siempre en el mimo adecuado, en la gañota que hace explotar la tensión acumulada, en la caricia que nos despoja de los adornos y de los orgullos y de los miedos y de las ansiedades, en la palabra exacta y breve, sobre todo exacta, que resulta una suerte de masaje a mi neurona acelerada.

Si te soy sincera, Ian, X es una incógnita para mí también.




ONE DAY (Asaf Avidan)


Un día, un día, nene, un día...