No me fui muy lejos. Ni siquiera llegué a cruzar la calle. Me quedé mirando el semáforo y poco más.
No di el paso, no lo he dado, que necesitaba para volver a tener voz. Ni tan sólo corté el cordón umbilical. Me reventé nadando y poco más.
No conseguí la vida que me convenía. Ni por los pelos llegué a tener un momento hamaca de los que recuerdas cuando eres viejo al lado de otra persona sonriendo. Me imaginé mil veces volando pero parece que tengo genes de Ícaro y poco más.
No me pronuncié demasiado en estos meses. No vomité todo lo que quería, no repartí collejas a diestro y siniestro como se requería, no alcancé a X ni a Y ni a Z, no estuve al nivel que me exigía -y me exijo-, no conseguí hacer encaje de bolillos ni una bufanda decente. Me compré las agujas del número 5, la lana azulísima para el invierno y poco más. No sé dónde comprar las ganas de ponerme.
No se me olvidó ni un detalle. No pude dejar la complicación atrás, volverme simple y sabia. Quise deshacer el camino hasta llegar al punto donde nos perdimos pero cada cual andaba a lo suyo, sobrevivía, se cabreaba y poco más. No fui capaz de encontrar (me y te) y entré en un bucle al infinito tan largo como la expansión del universo.
El Pretérito Indefinido fue ayer. Mañana lo cambio todo. Mañana te llamo. Mañana me tengo preparada una sorpresa: el salto del que sobrevive no es hacia atrás (ni hacia delante).
lunes, 9 de agosto de 2010
lunes, 26 de julio de 2010
¿ES FÁCIL?
- ¿Es fácil juzgar al que aparece al otro lado del espejo?
- ¿Es fácil mentir, aparentar?
- ¿Es fácil adivinar los pensamientos de alguien al otro lado del teléfono? ¿Por su tono? ¿Por su cadencia? ¿Por sus hipos? ¿Por sus lloros?
- ¿Es fácil tirar para casa cuando no tienes nada que signifique hogar?
- ¿Es fácil encontrar un lugar?
- ¿Es fácil dormir pegad@ a otro cuerpo? ¿Es fácil dormir sol@ con la cabeza repleta de nombres y de historias?
- ¿Es fácil reírse con la serie de turno casi a media noche?
- ¿Es fácil despertarse con el canal de noticias 24 horas a solas?
- ¿Es fácil ver los fuegos artificiales desde un balcón con las luces apagadas y una sola respiración?
- ¿Es fácil hacer una lista con aquellos que hacen otra que inluye tu nombre?
- ¿Es fácil desconectar el teléfono?
No. No es fácil. Pero no queda más que hacerlo y aprender aunque insista, o justo porque, la lección no me interesa o interese.
- ¿Es fácil mentir, aparentar?
- ¿Es fácil adivinar los pensamientos de alguien al otro lado del teléfono? ¿Por su tono? ¿Por su cadencia? ¿Por sus hipos? ¿Por sus lloros?
- ¿Es fácil tirar para casa cuando no tienes nada que signifique hogar?
- ¿Es fácil encontrar un lugar?
- ¿Es fácil dormir pegad@ a otro cuerpo? ¿Es fácil dormir sol@ con la cabeza repleta de nombres y de historias?
- ¿Es fácil reírse con la serie de turno casi a media noche?
- ¿Es fácil despertarse con el canal de noticias 24 horas a solas?
- ¿Es fácil ver los fuegos artificiales desde un balcón con las luces apagadas y una sola respiración?
- ¿Es fácil hacer una lista con aquellos que hacen otra que inluye tu nombre?
- ¿Es fácil desconectar el teléfono?
No. No es fácil. Pero no queda más que hacerlo y aprender aunque insista, o justo porque, la lección no me interesa o interese.
PONLE NOMBRE
Si le pones nombre será más fácil desvincularte. Se llama bipolaridad, o fobia, o estrés, o lo que sea... Y ahí se queda, atrapado en el sustantivo, cazado, y así ya puedes despellejarlo, filetearlo y comértelo. A cualquier problema, si lo bautizas, lo tienes dominado, pillado por el gaznate, acojonado...
Hay que ser rápido... entre el momento que el pez pica y lo vemos venir, hasta el segundo en el que lo cogemos entre las manos... hay eternidades que podrían suceder -plantar espinas, cerrar la boca, escupir el anzuelo, morderlo...- ¿Has pescado algo? En primera persona singular ambas... suerte de mí y para mí, a la inversa y del otro lado.
Muchos echan la caña esperando pescarse y sin saberlo.
Hay que ser rápido... entre el momento que el pez pica y lo vemos venir, hasta el segundo en el que lo cogemos entre las manos... hay eternidades que podrían suceder -plantar espinas, cerrar la boca, escupir el anzuelo, morderlo...- ¿Has pescado algo? En primera persona singular ambas... suerte de mí y para mí, a la inversa y del otro lado.
Muchos echan la caña esperando pescarse y sin saberlo.
VACACIONES
Estoy de vacaciones. Ahora mismo, mientras lees, le voy dando a la turbina que maneja el pensamiento profundo. Es difícil sacar algo en claro de ahí. La pescadora se relaja, respira, pincha un coreano que amenaza con meterle un bocado, prepara la caña -pasa el hilo por cada agujero, lo ata al peso, le enchufa el anzuelo con doble lazada, acaba pasando al gusano de la barrita al señuelo- y tira bien lejos, lo más lejos que puede. Todo el mundo piensa que más lejos significa pescado más gordo. Su tiro de principiante se queda a medio camino... la pescadora apesta a mar y a coreano por más que se lave las manos en las olitas que llegan a lamer sus pies. Los pescados gordos saltan a lo lejos. Los pescados medianos se ven sorprendidos por las gaviotas que se lanzan en picado a buscarlos. Los pescados minúsculos me lamen las heridas de los pies.
En los espigones recupero la esencia de lo que soy y de lo que quiero ser. Salto de roca a roca, con cuidado, atrapo cangrejos, lanzo mis manos a los mejillones, rebusco en la arena hasta encontrar coquillas -o como se llamen- y me asusto de lo profundo también en este medio acuático. Braceo descontrolada al darme cuenta de que mis pies ni rozan la tierra si me pongo en vertical. Me entra el pánico después de caer hacia abajo unos cuantos metros a la búsqueda del fondo que me catapulte a la superficie.
Si le preguntas a la gente si le gusta quedarse en la superfície te dirá, en un 90%, que no. Me parece más de fiar el 10%. Los fantasmas no son buenos para nadie.
Las apariencias son muy putas, ¿te das cuenta? Es como cuando te llama alguien y te propone un plan de puta madre, completamente inesperado -y lo de que no se espera puede ser por muchas cosas: porque nadie tiene tiempo suficiente, la pasta necesaria, las ganas para hacerlo, la confianza apropiada, el ímpetu indispensable, el alehop imprescindible...- y lo rechazas sin más, y te acuestas esa noche sin dedicarle ni el más mínimo pensamiento a la propuesta... porque no era en serio y estás tan convencida de que no iba de verdad que no te reconcome por dentro ni tienes pesadillas con ello ni te supone un trauma.
No es que yo haya aprendido del 10% que os hablaba... ojalá... pero es que estoy de vacaciones y eso lo cambia todo, absolutamente todo. No soy la misma, está claro, que el resto del año; No es que me la pele el mundo pero... no voy a perder ni un solo día de estos catorce por hacer algo que no me apetece, o pugnar por hacerme notar postivamente en donde no se me requiere, o enfrentarne a fantasmas y pajas mentales ajenos que no puedo eliminar... ni quiero.
Esto es nuevo... Tengo el convencimiento de que cada uno tiene sus propios fantasmas y de que cada cual debe resolver su relación con ellos. A los míos les he montado un tenderete en el que deben ir cogiendo número para venir a visitarme. A los de otros les doy un flyer en el que les invito a unas birras y me así me doy tiempo para "encararme" a ellos.. o lo que sea.
No es que haya una gran fila... es que la cola de ese fantasma me quita tiempo y me preocupa. ¿Volver a la infancia? ¿Volverá a crecer? Una lagartija sin cola da la mitad de miedo... no sé por qué. Cualquiera pensaría que ahora sí está enfadada y con motivos pero, en realidad, todos pensamos que, superficialmente, impone mucho menos, ¿no?.
Total, que estoy de retiro, de reposo, de vacaciones... y más o menos todo sigue igual. Lo iba a etiquetar como lucha entre bondad y maldad pero no me convence. Yo soy medio buena y medio mala, eso está casi decidido por unanimidad... ¿cómo podría juzgar a nadie? En cuanto tenga una primera resolución me pongo con el resto de temas.
Como dicen en "Aquí no hay quien viva", tengo las arras preparadas para echarlas a la primera máquina tragaperras que me encuentre. "¿Cómo va a estar el futuro en las manos? ¡Anda! ¡¡¡Está en las cartas!!!"
En los espigones recupero la esencia de lo que soy y de lo que quiero ser. Salto de roca a roca, con cuidado, atrapo cangrejos, lanzo mis manos a los mejillones, rebusco en la arena hasta encontrar coquillas -o como se llamen- y me asusto de lo profundo también en este medio acuático. Braceo descontrolada al darme cuenta de que mis pies ni rozan la tierra si me pongo en vertical. Me entra el pánico después de caer hacia abajo unos cuantos metros a la búsqueda del fondo que me catapulte a la superficie.
Si le preguntas a la gente si le gusta quedarse en la superfície te dirá, en un 90%, que no. Me parece más de fiar el 10%. Los fantasmas no son buenos para nadie.
Las apariencias son muy putas, ¿te das cuenta? Es como cuando te llama alguien y te propone un plan de puta madre, completamente inesperado -y lo de que no se espera puede ser por muchas cosas: porque nadie tiene tiempo suficiente, la pasta necesaria, las ganas para hacerlo, la confianza apropiada, el ímpetu indispensable, el alehop imprescindible...- y lo rechazas sin más, y te acuestas esa noche sin dedicarle ni el más mínimo pensamiento a la propuesta... porque no era en serio y estás tan convencida de que no iba de verdad que no te reconcome por dentro ni tienes pesadillas con ello ni te supone un trauma.
No es que yo haya aprendido del 10% que os hablaba... ojalá... pero es que estoy de vacaciones y eso lo cambia todo, absolutamente todo. No soy la misma, está claro, que el resto del año; No es que me la pele el mundo pero... no voy a perder ni un solo día de estos catorce por hacer algo que no me apetece, o pugnar por hacerme notar postivamente en donde no se me requiere, o enfrentarne a fantasmas y pajas mentales ajenos que no puedo eliminar... ni quiero.
Esto es nuevo... Tengo el convencimiento de que cada uno tiene sus propios fantasmas y de que cada cual debe resolver su relación con ellos. A los míos les he montado un tenderete en el que deben ir cogiendo número para venir a visitarme. A los de otros les doy un flyer en el que les invito a unas birras y me así me doy tiempo para "encararme" a ellos.. o lo que sea.
No es que haya una gran fila... es que la cola de ese fantasma me quita tiempo y me preocupa. ¿Volver a la infancia? ¿Volverá a crecer? Una lagartija sin cola da la mitad de miedo... no sé por qué. Cualquiera pensaría que ahora sí está enfadada y con motivos pero, en realidad, todos pensamos que, superficialmente, impone mucho menos, ¿no?.
Total, que estoy de retiro, de reposo, de vacaciones... y más o menos todo sigue igual. Lo iba a etiquetar como lucha entre bondad y maldad pero no me convence. Yo soy medio buena y medio mala, eso está casi decidido por unanimidad... ¿cómo podría juzgar a nadie? En cuanto tenga una primera resolución me pongo con el resto de temas.
Como dicen en "Aquí no hay quien viva", tengo las arras preparadas para echarlas a la primera máquina tragaperras que me encuentre. "¿Cómo va a estar el futuro en las manos? ¡Anda! ¡¡¡Está en las cartas!!!"
jueves, 1 de julio de 2010
IRSE A LA MIERDA
Salgo del trabajo este mediodía. Cruzo el semáforo. Tres tipos discuten, gesticulan y,de repente, sin más, se quedan quietos y miran cómo avanzo. "A este tío lo conozco", pienso, y nos miramos como se miran dos desconocidos en unas gafas tipo Top Gun. Es Iván Ferreiro. Me quedo muda. ¿Abordar o abortar? Continúo caminando con toda la dignidad que puedo y escribo un sms sólo para que quede constancia del momento.
La tarde es social. Que si yo tal y mi padre pascual, que si qué me dices y qué me estás contando, que si ande vas y cómo te quiero, perra...
Enchufo la tele buscando un canal que me deje frita y ponga el punto y seguido a este día de caos. Iván Ferreiro en La Sexta.
"Irse a la mierda une mucho". Esa es la conclusión de la entrevista, el titular.
Y tiene razón.
La tarde es social. Que si yo tal y mi padre pascual, que si qué me dices y qué me estás contando, que si ande vas y cómo te quiero, perra...
Enchufo la tele buscando un canal que me deje frita y ponga el punto y seguido a este día de caos. Iván Ferreiro en La Sexta.
"Irse a la mierda une mucho". Esa es la conclusión de la entrevista, el titular.
Y tiene razón.
miércoles, 30 de junio de 2010
A LA PISCINA
Confirmadas tengo dos semanas de vacaciones... las dos últimas de julio... ¡¡por pirmera vez en muchos años!! El color de las facturas que me llegan roza el fosforito así que ni me quiero plantear -aunque lo haga- salida alguna más allá de donde me lleve la T-3 que tengo. Ya veremos dónde acabo...
Me mojé y dije, en voz alta, lo que todos pensábamos de nuestro último huésped...
Hoy he visto a Iván Ferreiro al salir de la escuela -lo juro, que me pongan el polígrafo ese!!- y me he quedado pillada... La de cosas que sabemos que pasarán aún antes de que sucedan... La de veces que había sentido esto... Lo que pesa el silencio...
Se acabó. Meter la pata -y derivados de extremidades- es, muchas veces, la única solución. No lo tendré en cuenta. Dejaré en blanco la libreta de agravios. En realidad es un favor que se me hace.
Apuesto a que tengo razón. Me tiro a la piscina. Game over. Sin conexión.
Me mojé y dije, en voz alta, lo que todos pensábamos de nuestro último huésped...
Hoy he visto a Iván Ferreiro al salir de la escuela -lo juro, que me pongan el polígrafo ese!!- y me he quedado pillada... La de cosas que sabemos que pasarán aún antes de que sucedan... La de veces que había sentido esto... Lo que pesa el silencio...
Se acabó. Meter la pata -y derivados de extremidades- es, muchas veces, la única solución. No lo tendré en cuenta. Dejaré en blanco la libreta de agravios. En realidad es un favor que se me hace.
Apuesto a que tengo razón. Me tiro a la piscina. Game over. Sin conexión.
domingo, 20 de junio de 2010
LUNA DE MIEL
La luna de miel de mi hermana me la voy a pasar yo pensando en la teoría del último cigarro, según la cual las cosas más buenas, o mejores, y las más malas, o peores, ocurren justo antes, durante o después de un piti. Había pues que atender y procesar de manera especial todo aquello que sucediera bajo tales condiciones... aunque las medidas de tiempo fueran más que relativas... Coincidió que gustaba de analizar en profundidad y con detenimiento atemporal y acabó fumando uno tras otro para dotar de importancia, o buscarla, a lo que había alrededor: Humo.
Del 19 de junio de 2010 he aprendido algunas cosas:
- Hay quien me quiere pese a lo que pese (y hablo de toneladas)
- Hay quien, como yo y mi hermana, se acuerdan de los que no han estado presentes sean persona, animal o cosa.
- El amor existe. No hay que conformarse con medias tintas ni mejillones a la marinera. En pareja hay que picar mucho para conseguirlo. En solitario es más chungo porque por más fuerte que uno se crea sigue estando solo y esos son pesos en toneladas, en negativo. No nacimos para estar aislados.
- La sangre tira. Yo asumo lo que sea por mi hermana y lo mismo sucede en las altas y bajas esferas de esta pirámide de El Cariño (que suena a El Dorado).
- Aunque no viaje a Nueva York ni a Punta Cana ni a ningún lugar apetecible... Quiero una fiesta como esta. Quiero tener motivos, como tienen ellos. Quiero tener los billetes de avión comprados y a la persona a mi lado. No quiero concesiones ni dudas ni chuminadas varias.
- Mi luna de miel de hoy -sí, he decidido que esta sea una noche de amor entre mi yo y mi otro yo pacífica- será entre las sábanas revueltas de mi cama, con el olor de anteriores yoes que no fructificaron y el aroma de los que vendrán y me romperán los esquemas. Será una lucha. Como siempre, aunque no lo parezca, ganará el mejor. Yo apostaría por mí.
Del 19 de junio de 2010 he aprendido algunas cosas:
- Hay quien me quiere pese a lo que pese (y hablo de toneladas)
- Hay quien, como yo y mi hermana, se acuerdan de los que no han estado presentes sean persona, animal o cosa.
- El amor existe. No hay que conformarse con medias tintas ni mejillones a la marinera. En pareja hay que picar mucho para conseguirlo. En solitario es más chungo porque por más fuerte que uno se crea sigue estando solo y esos son pesos en toneladas, en negativo. No nacimos para estar aislados.
- La sangre tira. Yo asumo lo que sea por mi hermana y lo mismo sucede en las altas y bajas esferas de esta pirámide de El Cariño (que suena a El Dorado).
- Aunque no viaje a Nueva York ni a Punta Cana ni a ningún lugar apetecible... Quiero una fiesta como esta. Quiero tener motivos, como tienen ellos. Quiero tener los billetes de avión comprados y a la persona a mi lado. No quiero concesiones ni dudas ni chuminadas varias.
- Mi luna de miel de hoy -sí, he decidido que esta sea una noche de amor entre mi yo y mi otro yo pacífica- será entre las sábanas revueltas de mi cama, con el olor de anteriores yoes que no fructificaron y el aroma de los que vendrán y me romperán los esquemas. Será una lucha. Como siempre, aunque no lo parezca, ganará el mejor. Yo apostaría por mí.
viernes, 11 de junio de 2010
NO QUIERO SABER...
No quiero que me cuenten según qué cosas:
- no quiero saber con quién te acuestas ni con quién te levantas. Tampoco si el quién es igual al cero.
- no quiero saber cómo has dormido básicamente porque ninguno querría entrar en el por qué has dormido así.
- no quiero saber la pasta que ganas (o no) ni en dónde la inviertes (o para qué la guardas). Cuestiones tan personales deben resolverse en la intimidad y mantenerse de cara al público más de un mes siendo generosa.
- no quiero saber cuál es el motivo de tu malestar. Es tuyo y yo tengo los míos... No puede salir algo bueno de tanta ignorancia.
- no quiero saber por qué hay tantos balones fuera. Será que ha empezado el Mundial y con eso ya me basta.
- no quiero saber qué esconde el silencio.
- no quiero saber cómo voy a dormir esta noche. Que sea lo que tenga que ser, que pa eso estamos aquí y de eso va todo, no?
- no quiero saber si mañana veré lo mismo o cambiará el paisaje. Si ni los Hombres del Tiempo se aclaran, ¿de verdad yo tengo que preocuparme por la meteorología futura? Bah. Nunca se sabe, por eso hay que arriesgar siempre.
- no quiero saber qué significan mis sueños, ni mis desvelos. Eso se quedaría entre Freud y yo en el supuesto caso en que me apeteciera desentrañar la madeja. Que la alternancia insomnio con sueño profundo en fase REM no le interesa a nadie así que menos todavía el por qué de todo.
- no quiero saber qué será de mí en el futuro. No pienso donar mi mano a la adivinación. La gracia está en ir viéndolo llegar y disfrutarlo.
- no quiero saber de dónde viene la indecisión. Ni la mía ni la de nadie... Aunque sea puta. Calla más el diablo por diablo que por cojo. Pues sí.
- no quiero saber si me voy a arrepentir en dos minutos. Ya veremos. No lo creo. Cuando el río suena... buena sombra le cobija.
- no quiero saber con quién te acuestas ni con quién te levantas. Tampoco si el quién es igual al cero.
- no quiero saber cómo has dormido básicamente porque ninguno querría entrar en el por qué has dormido así.
- no quiero saber la pasta que ganas (o no) ni en dónde la inviertes (o para qué la guardas). Cuestiones tan personales deben resolverse en la intimidad y mantenerse de cara al público más de un mes siendo generosa.
- no quiero saber cuál es el motivo de tu malestar. Es tuyo y yo tengo los míos... No puede salir algo bueno de tanta ignorancia.
- no quiero saber por qué hay tantos balones fuera. Será que ha empezado el Mundial y con eso ya me basta.
- no quiero saber qué esconde el silencio.
- no quiero saber cómo voy a dormir esta noche. Que sea lo que tenga que ser, que pa eso estamos aquí y de eso va todo, no?
- no quiero saber si mañana veré lo mismo o cambiará el paisaje. Si ni los Hombres del Tiempo se aclaran, ¿de verdad yo tengo que preocuparme por la meteorología futura? Bah. Nunca se sabe, por eso hay que arriesgar siempre.
- no quiero saber qué significan mis sueños, ni mis desvelos. Eso se quedaría entre Freud y yo en el supuesto caso en que me apeteciera desentrañar la madeja. Que la alternancia insomnio con sueño profundo en fase REM no le interesa a nadie así que menos todavía el por qué de todo.
- no quiero saber qué será de mí en el futuro. No pienso donar mi mano a la adivinación. La gracia está en ir viéndolo llegar y disfrutarlo.
- no quiero saber de dónde viene la indecisión. Ni la mía ni la de nadie... Aunque sea puta. Calla más el diablo por diablo que por cojo. Pues sí.
- no quiero saber si me voy a arrepentir en dos minutos. Ya veremos. No lo creo. Cuando el río suena... buena sombra le cobija.
miércoles, 2 de junio de 2010
MIERDA y en plural
Es una mierda:
- cobrar dos duros a pesar de la experiencia.
- dar la mitad de tu sueldo a una vivienda.
- mirar de refilón el móvil. Entre las llamadas de peña que te hace ofertas para cambiar de compañia a horas intempestivas y las de los anónimos que simplemente dejan sonar los rings... Puerta abierta al castigo...
- pasarse el día de tren en tren y de bus en bus por cuarenta euros más al mes.
- conspirar contra ti mismo por lo anterior.
- cocinar para uno solo una puta coliflor que tendría que durar tres días pero, como no se puede congelar... se pudre a las treinta y seis horas.
- ir al cajero y ver que debes más de lo que tienes y tendrás.
- levantarse y que haya subido el precio del Nobel.
- estar a dieta cuando lo que te apetece es comerte al mundo.
- venderse por un contrato casi digno.
- que no vendan raciones de comida y bebida para personas sin pareja.
- sonreír cuando no te apetece eso sino clavarle un par de patadas en los huevos al payaso de turno.
- que hasta las morsas te adelanten en el carril lento de la piscina.
- ser buena persona y tener la educación sufuciente como para no montar un cristo a cada paso que damos.
- que las inmobiliarias-setas monten visitas a pisos inmundos en horarios en los que cualquiera con trabajo está ocupado.
- que las mismas de antes se cobren un porcentaje por un trabajo que no hacen.
- no poder destruir con un chasquido de dedos a los que nos mangonean en derecho a tener una vivienda digna.
- consolarme con que, por lo menos, la tele es gratis en este país. Para lo que vemos deberían pagarnos.
- protestar contra las injusticias y que, también eso, se considere una moda propia de unos pringaos, desarrapaos y descastaos.
- irse a dormir con alguien y despertarse con pijama.
Es una mierda. Son muchas mierdas. Que me den (...), ya, bolsas de esas que se usan con los perros. Qué de mierda por recoger... Y las que no he nombrado!
- cobrar dos duros a pesar de la experiencia.
- dar la mitad de tu sueldo a una vivienda.
- mirar de refilón el móvil. Entre las llamadas de peña que te hace ofertas para cambiar de compañia a horas intempestivas y las de los anónimos que simplemente dejan sonar los rings... Puerta abierta al castigo...
- pasarse el día de tren en tren y de bus en bus por cuarenta euros más al mes.
- conspirar contra ti mismo por lo anterior.
- cocinar para uno solo una puta coliflor que tendría que durar tres días pero, como no se puede congelar... se pudre a las treinta y seis horas.
- ir al cajero y ver que debes más de lo que tienes y tendrás.
- levantarse y que haya subido el precio del Nobel.
- estar a dieta cuando lo que te apetece es comerte al mundo.
- venderse por un contrato casi digno.
- que no vendan raciones de comida y bebida para personas sin pareja.
- sonreír cuando no te apetece eso sino clavarle un par de patadas en los huevos al payaso de turno.
- que hasta las morsas te adelanten en el carril lento de la piscina.
- ser buena persona y tener la educación sufuciente como para no montar un cristo a cada paso que damos.
- que las inmobiliarias-setas monten visitas a pisos inmundos en horarios en los que cualquiera con trabajo está ocupado.
- que las mismas de antes se cobren un porcentaje por un trabajo que no hacen.
- no poder destruir con un chasquido de dedos a los que nos mangonean en derecho a tener una vivienda digna.
- consolarme con que, por lo menos, la tele es gratis en este país. Para lo que vemos deberían pagarnos.
- protestar contra las injusticias y que, también eso, se considere una moda propia de unos pringaos, desarrapaos y descastaos.
- irse a dormir con alguien y despertarse con pijama.
Es una mierda. Son muchas mierdas. Que me den (...), ya, bolsas de esas que se usan con los perros. Qué de mierda por recoger... Y las que no he nombrado!
ASÍ NOS VA
Cada cual mira por lo suyo.
Tres puertas más allá se decide país, lugar de trabajo, ingresos y fechas varias y distantes para llevarlo a cabo.
En la casa de al lado discuten porque hay quien come más de lo que necesita y repite de ensalada.
En la inmobiliaria de abajo se frotan las manos porque ha llegado un pringado - El Pringao, con mayúsculas y mote- que dice, que tal como está la situación, pone su piso en alquiler por un precio módico, que no quiere lucrarse. El simbolismo nunca se entendió.
Cuatro calles para arriba un pavo paga mil quinientos euros por un piso de diseño. Sabe que es un precio desorbitado pero, como paga la multinacional en la que trabaja... Ya se arreglarán ellos con sus cuentas, no?
Y suma y suma y sigue y suma más... Así nos va, cada cual mirándose el puto ombligo y todos currando para que esta ciudad sea sólo para los de siempre. Y los de siempre reventando los programas, enseñándonos cada puto día la puta casa que casi ni pisan porque siempre están de viaje, de hotel en hotel, y, qué cojones, que el quinto Mercedes no es un capricho sino una necesidad... Y multiplicados por un millón la de gente que llora cuando piensa que tiene que comprarse una T-10.
La moto que nos vendían estaba trucada. Algunos lo vimos y no la compramos -y eso sí que es tener voluntad... porque todo alrededor nos recordaba lo estúpidos que éramos, lo simples que demostrábamos ser, lo utópico de nuestras vidas- pero la mayoría parecía, y parece, encantada con la moto que le ofrecían. Venga, vamos todos a tener sangre azul y a enseñárselo al vecino; que se note lo listos que somos, lo puestísimos que estamos en novedades: móvil nuevo cada tres meses, coche nuevo cada año, casoplón habitual y residencia de verano porque yo me lo merezco... Aparecieron empresarios de la nada, todo el mundo era economista, todos entendían perfectamente el puto Programa Padre de Hacienda semos Todos y sabían cómo metérsela doblada a la mierdecilla esa de página web... Faltaría más... Aquí, piratas, todos o ninguno.
Me veo en un par de meses volviendo a casa de mis padres... Con lo que voy a ahorrar pienso comprarme una faldita de cuadros de esas que llevan las que van a los coles de las monjas -a mis treinta- y a recuperar amistades perdidas, tan perdidas como yo, para que me acompañen en mis botellones de finde y en mis escapadas a las discos del pueblo... Total, con lo que cobro me puedo permitir la vida de una colegiala..
Esta tarde me han avisado de que mañana no trabajo y no me ha hecho ilusión... preferiría tener curro y no tener tiempo para pensar ni un segundo más porque esto no pinta nada bien y estoy hasta el peich de luchar contra el ombliguismo generalizado.
To pa mí, to pa mí y to pa mí... hasta reventar.
Si alguien me ve algún día pagando con un billete de quinientos la compra de la semana que me pegue un par de leches y me robe. Prometo no denunciar a nadie. Si yo lo veo, a partir de hoy, juro que llamaré a la policía para denunciarlo. Es un crimen tener tanta pasta hoy en día.
Que reventemos todos porque lo necesitamos.
Tres puertas más allá se decide país, lugar de trabajo, ingresos y fechas varias y distantes para llevarlo a cabo.
En la casa de al lado discuten porque hay quien come más de lo que necesita y repite de ensalada.
En la inmobiliaria de abajo se frotan las manos porque ha llegado un pringado - El Pringao, con mayúsculas y mote- que dice, que tal como está la situación, pone su piso en alquiler por un precio módico, que no quiere lucrarse. El simbolismo nunca se entendió.
Cuatro calles para arriba un pavo paga mil quinientos euros por un piso de diseño. Sabe que es un precio desorbitado pero, como paga la multinacional en la que trabaja... Ya se arreglarán ellos con sus cuentas, no?
Y suma y suma y sigue y suma más... Así nos va, cada cual mirándose el puto ombligo y todos currando para que esta ciudad sea sólo para los de siempre. Y los de siempre reventando los programas, enseñándonos cada puto día la puta casa que casi ni pisan porque siempre están de viaje, de hotel en hotel, y, qué cojones, que el quinto Mercedes no es un capricho sino una necesidad... Y multiplicados por un millón la de gente que llora cuando piensa que tiene que comprarse una T-10.
La moto que nos vendían estaba trucada. Algunos lo vimos y no la compramos -y eso sí que es tener voluntad... porque todo alrededor nos recordaba lo estúpidos que éramos, lo simples que demostrábamos ser, lo utópico de nuestras vidas- pero la mayoría parecía, y parece, encantada con la moto que le ofrecían. Venga, vamos todos a tener sangre azul y a enseñárselo al vecino; que se note lo listos que somos, lo puestísimos que estamos en novedades: móvil nuevo cada tres meses, coche nuevo cada año, casoplón habitual y residencia de verano porque yo me lo merezco... Aparecieron empresarios de la nada, todo el mundo era economista, todos entendían perfectamente el puto Programa Padre de Hacienda semos Todos y sabían cómo metérsela doblada a la mierdecilla esa de página web... Faltaría más... Aquí, piratas, todos o ninguno.
Me veo en un par de meses volviendo a casa de mis padres... Con lo que voy a ahorrar pienso comprarme una faldita de cuadros de esas que llevan las que van a los coles de las monjas -a mis treinta- y a recuperar amistades perdidas, tan perdidas como yo, para que me acompañen en mis botellones de finde y en mis escapadas a las discos del pueblo... Total, con lo que cobro me puedo permitir la vida de una colegiala..
Esta tarde me han avisado de que mañana no trabajo y no me ha hecho ilusión... preferiría tener curro y no tener tiempo para pensar ni un segundo más porque esto no pinta nada bien y estoy hasta el peich de luchar contra el ombliguismo generalizado.
To pa mí, to pa mí y to pa mí... hasta reventar.
Si alguien me ve algún día pagando con un billete de quinientos la compra de la semana que me pegue un par de leches y me robe. Prometo no denunciar a nadie. Si yo lo veo, a partir de hoy, juro que llamaré a la policía para denunciarlo. Es un crimen tener tanta pasta hoy en día.
Que reventemos todos porque lo necesitamos.
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