miércoles, 7 de marzo de 2007

GRADACION DE LABIOS



"A quien dices tu secreto, das tu libertad" Carmen Martín Gaite, "Caperucita en Manhattan".

Se empieza por lo natural. Una boca en frente. De la pasión a la magia. De la magia a la perfección. De ahí a las dudas. Un momento de frío miedo. La inmadurez. La oscura soledad.

El orden no es aleatorio.

NO LO VOLVERÉ A HACER


No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido. No volveré a dejar un candil encendido.

En el espejo me he visto los orificios nasales negros. Joder con el tabaco... El último. Y he pillado el metro porque he tardado horrores en limpiarme los mocos (y nunca mejor dicho) dándole vueltas al tema. ¿Tendré algo chungo? ¿Qué hago? ¿Voy al médico? ¿Y si la palmo? ¿Y si de verdad era el último piti? R. Navarro ha sentenciado partiéndose de risa: Hollín. De la inhalación de mierda quemada a la muerte hay demasiado poco.

Al salir diluviaba. No me ha importado llegar echa un pollo mojado. Qué contentas mis plantas. Y yo.

No volveré a dejar un candil encendido. Lo pienso copiar mil veces. Por gilipollas.

martes, 6 de marzo de 2007

AVA ADORE


Hacía mucho frío al salir de la escuela, casi tanto como dentro. Llevo mi pijama negro desde hace casi una hora. Y una manta a lo supergirl. Tarde maruja dicho desde mi más sincera admiración por la palabra, en su sentido positivo de tiempo libre para no hacer nada más que simular que muevo la escoba y el mocho mientras pienso en mis cosillas.

Banda Sonora de la tarde: Ava Adore. De Smashing Pumpkins. Música con casi diez años de presencia ausencia en mi vida. De vez en cuando me da por ahí. Es ideal para estas tardes sepia porque tiene un poco de todo. La que da título al CD es rabiosa y me permite tararear desde las entrañas sin ningún sentido en el fondo porque no entiendo bien la letra (que además es una paranoia). To Sehila, Shame, Blank page...

10 años es mucho. Desde mi punto de vista pipiolillo me supone toda la vida. La real. La consciente. En 1998, con casi veinte añitos, si la memoria no me hace una mala jugada, me pasaba las mañanas en la UB (que de poco me sirvió, bien es cierto), o jugando a un dos tres pica pared (ese rollo infantil todavía se apodera de mí de vez en cuando), o dándole al taco del billar con Carles, Cris, el Muro, Sergio..., o leyendo como una posesa noches enteras de insomnio literario, o escribiendo poesías absurdas, o trabajando en la Corte Inglesa por temporadas (la sección perfumería que me dejaba colocada o/y era muy freak) ... Los primeros roces, las calabazas más sonadas, los placeres recién descubiertos. Para mí ese año fue ese punto de dar el estirón, de hormonas revolucionadas y choque entre realidad-ficción, el de matar al padre definitivamente y liarme la manta a la cabeza, el de abandonar mis ropas grunges y empezar a aceptarme como cuerpo (lo de los escotes, Gaz, vino mucho más tarde como recordarás si te paras un momento antes de ponerme de vuelta y media)...

Por cierto que la Gaz ya estaba por entonces pululando en estos mundos y era la culpable de que mi madre me abroncara cada vez que sacaba al perro, me la encontraba y subía tres horas más tarde. La verdad, ahora que lo pienso, estaban casi casi los de ahora. Qué lujo.

Del marujeo se me ha pegado la curiosidad de saber cómo recuerdan otros ese año... ¿alguna ayuda? (También en privado, claro)

domingo, 4 de marzo de 2007

OMBLIGUISMO

Dice mi madre que la cerveza engorda. Te sale barriguilla de tanto gas.

La Gaz opina que lo mío es un engordar de cosas positivas, que no quepo por la puerta, que le babeo el teléfono y no le hace falta meter la ropa en la lavadora, sólo echar un poco de jabón y suavizante, que no toque mis plantas que ya están regadas...

Estoy gorda. Mi ombligo se esconde en los pliegues de mis lorzas.

Me la suda. Blandita, fofa, foqui o lo que sea me parto de risa y duermo como un angelito. Porque está cerca.
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LA VENENCIA

El desayuno de esta mañana me ha dado poderes.
Sí. Suena a historia de ciencia ficción pero es verdad. Resulta que desde hoy soy capaz de ver puertas que me llevan a lugares remotos (o no tanto). Después de comerme unas tostadas con jamón y de beberme el capuccino y el zumo he salido de mi habitación para ir al lavabo pero me he encontrado en Sol. Me he ido hasta San Ginés, en plan gula, a por un chocolate con churros, pero ha sido entrar y aparecer en mi cocina.
De excursión. De mi cocina al Retiro, de allí, por la puerta del palacio de cristal, a la puerta de la jaula del hámster, del comedor al Museo del Prado, de Goya a mi recibidor, del ascensor a un segundo piso de la calle Cruz, la habitación del fondo, de ahí a la mía otra vez... Qué cosas...
He ido a la playa por el camino habitual, con un testigo que puede dar fe de que no es una paranoia. No olía a mar. El sol se ponía de una forma anómala... El templo de Debod. Al volver a casa ha sonado el móvil y me he plantado en Zona Franca, en casa de la Gazmoña. Conforme marujeábamos las paredes de mi habitación se han empezado a transformar. Un poco de polvo aquí, unas botellas viejas allá, un perro canela con cara de bueno a mis pies... Ha sido colgar y aparecer en la Venencia. Olivitas, vinito, tapita de quesos... Buen lugar.

Es muy pronto pero ya me siento lunes. Tengo dos kebabs de follo y dos volldamm preparados, la piel suave de tanta levadura, el pelo mojado de una ducha reciente, las velas encendidas para inaugurar la noche y una película en la recámara. Julio Medem será la puerta que me lleve a la Plaza Mayor. Estoy segura de que, desde Finlandia, amaneceré en tu futón.
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TRUMAN CAPOTE

No seré yo quien haga un dicurso de este hombre. Hoy, sábado-domingo madrugada, veo la película que lleva su mismo nombre. De momento estoy sorprendida con la manera de hablar del protagonista y con su visión de la Costa Brava. Me apetece documentarme. Volveré sobre el tema.

Preparado mi pequeño altar para convocar los buenos sueños.

sábado, 3 de marzo de 2007

APAGAR LA LUZ

Decía un amigo que las personas, en nuestros encuentros con otras, somos una suerte de luz en medio de la oscuridad. Un relampagueo en el camino que te muestra puntos que se escapaban a tu campo de visión y, de repente, puedes ver.

Cuando una luz te ilumina a lo largo de muchos días los ojos se te acostumbran. Pasó con nuestros padres: copiamos, como referencia, lo que ellos eran el uno al lado del otro. Y tuvimos que matarlos. A los dos. Porque no nos servían. Yo no quería estar en casa preparando la comida y viendo la tele, reservando la adoración para ese otro, esquivando los impulsos ajenos a él sin pararme a evaluar, buceando en mis memorias juveniles. Tampoco quería llegar a casa y comunicarme con un fantasma que repetía con convicción lo que había escuchado de Urdaci, lo que había oído en la escalera... Aburrido. Impersonal. Ajeno.

Yo tuve una llama que me alumbró durante casi 1.800 días, 43.200 horas, 2.592.000 minutos... y a veces me sorprendo haciendo las cosas sin pensar. Tengo que apagar ese reducto de luz para seguir caminando sin interferencias. Me cuesta aceptar que ahora puedo hablar, si me apetece, de lo que he cocinado esta tarde, o de las frikadas que he visto por las Ramblas, o de lo poco que me apetece cambiar de geografía. Es difícil. Esa luz me daba una tonalidad. Es cierto que no era la mía, que no estaba cómoda en ese blanco y negro... pero me estoy buscando, encontrando a ratos, perdiéndome por segundos, reencontrándome al instante y debo, quiero, ponerle un filtro a esto. Ser yo. Ahora.
Supongo que es una cuestión de tiempo. Me siento libre sabiendo que no lo soy, que tendré que hacer una carnicería para conseguir estar en el punto que me pertence a mí y a nadie más, del que no tengo referentes y que me da miedo.. Vacaciones de un minuto, según Maga. Pues eso es lo que voy a tener 12 horas al día, 30 minutejos por hora, como mínimo.

Se me ha caído una cerveza en el regazo. Adel me invita a unas cuantas más. Quizá él ha encontrado la respuesta, la tonalidad adecuada a este momento. Que no se diga.

Los sábados en las Ramblas están llenos de gente anónima y de risas de M.

Soplo. Vía libre. Y hoy hay eclipse lunar.

EL NIÑO DEL CANDIL

A eso de las 10 me he desvelado... no estaba segura de haber quedado con mi niño para este sábado primaveral. Le he enviado un mensajito y me he vuelto a dormir.... Hasta las 14h. Ha llegado con barbita de días y la sonrisa puesta. Me encanta ver sus caras cuando le abro la puerta en pijama y con legañas hasta en las uñas de los pies. El tío no sólo no se altera sino que parece encantado de la vida charlando mientras me tomo mi café intravenoso sin el que no soy más que un proyecto de persona.

Fotos, chascarrillos y repaso a la agenda para ponernos brevemente al día. Comida tranquila con agua tóxica del grifo y, como postres, pastelitos sirios y té verde de manzana en el Lletraferit. Salimos a la búsqueda del candil que ilumine sus noches. Lo ha visto en mi casa y ha estado trasteando, intentando arreglar el drama de esa mecha bañada en aceite, inalcanzable para mis dedos, irrecuperable de momento.

Este hombre generoso y caprichoso, guapísimo y culto, encandilador y sensible, es para mí como un hermano. Si mi candil no hubiera sido un regalo a estas horas lo tendría él en su habitación. Es muy difícil decirle que no a un hermano adoptivo. Nos hemos propuesto encontrar una tienda donde hubiera candiles similares al mío y la hemos encontrado pero... no había aceite. Ha comprado uno y me ha regalado tres bichos como el de la foto. Mucho más sencillo que el candil. Pelota de cristal marrón con mecha. Ningún tipo de mecanismo para encenderlo. Lo he llenado y lo he encendido. Listo. Qué fácil. Ya tengo luz para esta noche.

Barcelona, decía, se está poniendo imposible. Y me ha explicado que piensa irse fuera el año próximo y que sueña con encontrar un lugar cálido pero con un rollo escandinavo en lo económico y laboral especialmente. Aquí no tenemos muchas opciones. O pasas por el aro y tragas con todo, te hipotecas, aceptas un trabajo mal pagado y te dedicas a ver lo que otros disfrutan de tu ciudad o... Prostitución, movimiento okupa, lotería... exilio voluntario. Estoy de acuerdo... Qué pena -pienso- estamos esperando que algo cambie pero no movemos un dedo... Él dice que el cambio no tiene por qué ser a mejor... Pues yo me voy contigo, si me dejas... Para quitarle dramatismo a la realidad hacemos canciones estúpidas que suenan a la Marsellesa y nos prometemos pasar el tiempo, cada día, lo mejor posible, aunque sea con dos duros en el bolsillo. Creo que este es el justo medio del que hablabas: tenemos techo y trabajo, lo suficiente para ir tirando, ironía con la que calentarnos los pies por la noche, la fe estricta en el futuro más inmediato... Los hay que viven mucho peor y tienen más pasta. Los hay que viven mejor pero no se ríen como tú. Los hay que viven y ya está. Los hay que palman. Nosotros... ¿qué somos? ¿hacia dónde vamos? muchas preguntas, algunas decisiones, poca determinación... ¿Mañana movemos ficha? De momento vemos la luz, que ya es algo...
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LOS PALABROS

















Llego de un café-cerveza-cena-cervezas con los Gazmoños, mi guiri homónima y el Resen. Ejercicio de imaginación el de este grupo de neólogos sin principios ni finales.


La Gaz nos regala cinco palabros: tragiversal (por tergiversar), burcal (por burka), burcle (por bucle), aférrimo (por acérrimo) y, la mejor, irulto (por erupto). "En mi casa se dice así", suelta la maldita....
El Resen me desvela el porqué de su mote. Resencio. ¿Alguien sabe qué significa? Yo, por probar, digo algo del resentimiento... Pues no, en Extremadura, o en su micromundo familiar, el resencio es el equivalente a mi rocío matutino.

Perlas varias esta tarde-noche. Posiblemente faltas de contexto no tienen ni la mitad de gracia que oídas en directo pero... me la pela. (Una guiri hoy preguntándome qué significaba esto y "me suda la polla", que ha escuchado muchas veces...)

- Tengo el culo lo suficiente pa cagar (de Julivert)
- Hablando de cosas prácticas, el tío que le puso el palo al Chupa-chup.... (por el mismo, con entonación ascendente y flipando él mismo... )
- El único hombre es la Elena (del Resen)
- El que inventó los futbolines se arruinó, ¿no?. Sí, resultó que no le reconocieron su arte y por eso se arruinó, porque no tenía la patente esa... (de la Gaz)
- ¿Tiene vídeo tu móvil? ¡Qué hijoputa! No magrabasgao??!!! (Gaz intentando conjugar el verbo grabar con dos birras en tó lo alto)
- ¡Qué burda! ¡Qué burda! Tú y yo ya hemos acabao.... (el Resen contagiado de tanto palabro altisonante)
- Yo esperaba que el sonido me llegara con ralentín... pero no (Gaz indignada ante una conversación de silencios.... que, como siempre, no pilla y se queda en el aire en terreno de nadie)

En total, que noche feliz de risas fáciles... y agradecida. Sale una el viernes con mucho estrés, mucha mala baba y muchas ganas de juerga acumulada...
Tanke, que diría Gaz en su alemán más básico.

jueves, 1 de marzo de 2007

VELA Y CIGARRO A LA PAR

He tenido un día de mucho ruido y pocas nueces.

Recuperar la sonoridad no me ha hecho más feliz, en resumen. Un par de fuegos de artificio, algunos chisporroteos de locura bailonga, lecturas de refuerzo.

Re. Debe de ser la nota adecuada.

Me pongo muy pesada en estos días. La barriga grande, los pechos pesados, amelonados, la aureola doblada en su tamaño. El momento exacto en que mi cuerpo se detiene para pensar en un futuro anatómico. Y busco pilas para mi reloj biológico. Las escondo en un rincón para que no me despierte la alarma. Aquí mando yo. Eso me creo. Eso quiero creer. Me pongo tonta en estos días rojos del calendario.

No me apetece hablar. Ni oír. Ojalá recobre la conciencia en tres o cuatro días. Evitar este momento hormonas en movimiento, elidir esta sensación de fragilidad, de calma por azar. Cristalidad de la emoción. Vergüenza ajena y propia.

"Los fantasmas de Goya". La conexión funciona mal y me he quedado sin messenger con Pau, Según sople el viento, el Scouse, Pau, Martita.... Recién salida de la ducha quito los pelos y me detengo para observar si mis ideas se han ido también por el sumidero.
Sí.
Un besito a todos.
Ahora necesito guardar(me).
En silencio.
Hasta la mañana-próxima.